Liberalismo y nacionalismo
¿ El neoliberalismo, culpable del separatismo en Cataluña?.
El actual movimiento independentista de Cataluña no es a consecuencia de una guerra como la división de Alemania tras la segunda guerra mundial o la de Corea tras la guerra de los años 50, es un problema político que existe desde hace siglos, que ha crecido, o no hemos sabido atajar, probablemente por la falta de acción política de los gobiernos actuales y pasados.
Todos hablamos en el bar, en el trabajo o con los amigos de Cataluña y a mí, que me gusta escribir sobre las cosas que suceden en el mundo que me rodea, no puedo eludir el poner por escrito mi opinión sobre asunto tan escabroso.
Desde mi punto de vista no es descabellado pensar que la acción de los gobiernos neoliberales de los últimos cuarenta años ha despejado el camino y colaborado (quiero imaginar que inconscientemente) en la consolidación de los independentismos.
Los políticos que gobernaron no supieron, o no quisieron, evitar que la situación se haya degradado hasta el extremo que ha llegado; si no quisieron son unos malvados y no deberíamos volver a confiar en ellos nunca más y si los que hay ahora tampoco saben, deberíamos expulsarlos de la política para siempre.
España y los españoles, los independentistas y los que no lo son, hemos padecido la ideología neoliberal, que consiste, principalmente, en el debilitamiento del Estado y el consiguiente fortalecimiento del mercado. Para el capitalismo la sociedad no existe, existe “el mercado.” Los gobiernos neoliberales de los últimos cuarenta años fueron fieles colaboradores, por acción u omisión, de los movimientos independentistas, por la cesión de competencias del Estado a las comunidades autónomas en unas ocasiones y al mercado en otras. Una vez que la ideología neo liberal hizo su labor de zapa en el debilitamiento del poder del Estado, las fuerzas políticas de las comunidades autónomas que aspiran a la independencia, se aprovechan de ese debilitamiento para enfrentarse al poder central, porque saben que se ha convertido en débil y no solo por la fragmentación política, (que merece tratamiento aparte) sino por la propia debilidad generada a lo largo de los años por la acción citada del liberalismo desde la gobernación del Estado. Si el Estado cede las competencias en educación, la administración nacionalista implantará en el sistema educativo las ideas acordes a sus aspiraciones. Si cede las funciones del orden público y las fuerzas que siempre tuvieron esa función, más la vigilancia del cumplimiento de las leyes, se ausentan del territorio, las leyes estatales dejarán de hacerse cumplir. Si el ejército tiene la misión de defender la integridad del territorio, y se le expulsa de una parte de ese territorio, da lugar a que sus habitantes piensen que ya no pertenecen al mismo. Si los medios de comunicación estatales se entregan a los interesados en difundir ideas con arreglo a intereses contrarios a la unidad del Estado, más tarde o más temprano esas ideas arraigarán en la ciudadanía. Consecuencia de ello es la actual fragmentación de la sociedad.
Según la ideología del neoliberalismo ultra capitalista, el Estado nacional debe tener el menor poder posible en beneficio del poder, supuestamente, de los ciudadanos. El Estado (según ellos) no debe de tener la función de organizar la sociedad, sino que deben de ser los ciudadanos los que de forma “libre” se organicen. Esto último es mentira, el poder de controlar la sociedad, si el Estado desiste de ello, queda en exclusiva en manos de los capitalistas con su sistema educativo y sus medios de información y propaganda.
Otra faceta mala del liberalismo es la injusticia social, la desigualdad. España figura en el puesto veinte y siete en la UE en desigualdad e injusticia social; esa desigualdad y esa injusticia generan y justifican un gran mal estar en la gente.
A siglos de analfabetismo y miseria le pusimos fin con cuarenta años de dictadura. A la dictadura la sustituimos por la democracia y la clase obrera y el pueblo en general pensábamos que ese cambio iba a garantizarnos la libertad y la justicia. Después de cuarenta años comprobamos que no hemos erradicado la injusticia, la desigualdad y la miseria han aumentado y ese malestar la gente lo canaliza incluso haciéndose independentista.
Creo que si muchos que llevaron su cabreo particular, (que le proporcionó la injusticia del neoliberalismo), hasta la urna, si no lo hubieran tenido, su voto no hubiera sido para los que lograron engañarle diciéndole que los males se los habían ocasionado otros, pero no ellos, los liberales independentistas.
En definitiva: si el neoliberalismo ha generado pobreza, precariedad incertidumbre y miseria, es lógico pensar que esos males, conveniente manipulados por la burguesía independentista hayan generado cabreo, y ese cabreo haya generado votos independentistas. Hay razones poderosas para pensar que el neoliberalismo ha colaborado muy activamente en el auge del independentismo.
A partir de la Constitución del 1978 y de la posterior aprobación de los estatutos de autonomía el Estado nacional abandonó, más de prisa que despacio, sus funciones, principalmente en las comunidades con una consolidada historia separatista. Aquí coinciden la ideología neoliberal que nos dice que el Estado debe tener las menos funciones posibles y los interese de los independentistas que necesitan un Estado débil para enfrentarse a él con más posibilidades de éxito.
La casta política que padecemos, todos neoliberales hasta los tuétanos, ¿cómo nos van a hacer creer que van a ser ellos los que resuelvan el problema desde el gobierno de un estado débil, que ellos mismos, con su nefasta ideología los que lo debilitaron? Esa casta no se metieron en política para afrontar los problemas políticos de envergadura como el que nos ocupa, se metieron porque gobernar en España siempre fue, y es, un negocio colosal. El 99% de los politiquillos y politiquillas actuales, y pasados, están en política porque es una forma de conseguir sueldazo y en eso están y a ello se dedican en cuerpo y alma. Ni antes los ministros de Mariano, ni ahora los de Sánchez se metieron en política para afrontar este tipo de problemas, se metieron para hacer carrera, para administrar y disfrutar de los jornalazos que su amada patria les proporciona de por vida.
La fragmentación del país es un problema político y debería haberse afrontado desde la política hace muchos años. Cuando comenzaron a aparecer los primeros síntomas contra el castellano (por poner un ejemplo) empresas como SEAT Wolswagen, Gas Natural, las petroquímicas de Tarragona, la Mercedes de Vitoria, la Wolswagen de Pamplona y otras muchas deberían haberse trasladado a la España vaciada.
¿No resulta sospechoso que haya sido durante los gobiernos de la derecha, que presume de neoliberalismo, cuando más crecieron los nacionalistas?
¿No fue acaso el PP, que presume de liberal, quien llevó al Tribunal constitucional el estatuto de Cataluña?, ¿y no fue ese hecho el que hizo aumentar el independentismo con la propuesta de referéndum?
¿No puede ser ésta derecha disparatada el verdadero peligro para la unidad de España?
Pero, ¿qué me hace pensar que el peligro de separación de Cataluña sea real y que no vea fuerzas capaces de hacerlo fracasar?
Para comprender el asunto en toda su dimensión habría que recurrir a la historia de España y ni yo soy un experto en historia ni el espacio de un escrito como éste puede abarcar la explicación que el asunto requiere; no obstante mi reflexión es la siguiente: cuando hay un grupo humano, con una forma de expresarse algo distinta que el de al lado, los que ansían ejercer el poder sobre ese grupo utilizan esa diferencia en el hablar como arma diferenciadora, tarde o temprano se convierte en grupo dirigente, o burguesía, que se siente legitimada para reclamar el poder sobre los hablantes de ese territorio. El tener los catalanes un idioma algo distinto del castellano les ha hecho sentirse diferentes a lo largo de la historia y aunque he leído algo de ella no me considero capacitado para meterme en los hechos del pasado; no será poco si mis opiniones son dignas de ser leídas. Sobre la historia que opinen los que de ella entienden; lo más importante es el presente.
Quizá la gente que entienda de la política o la historia más que yo pueda hacer planteamientos más interesantes sobre lo que ya conocemos como “el problema catalán.” Reconociendo mis limitaciones y mi osadía me atrevo a hacer ciertas preguntas.
La primera que se me ocurre es: ¿sería perjudicial la independencia para los que ahora tienen el poder? Yo creo que no, las empresas barrenderas del IBEX 35 seguirían barriendo a ambos lados de la nueva frontera. He visto a un obrero de la familia Entrecanales Domecq, dueños de Acciona, barriendo las estaciones del ferrocarril de Calella en Barcelona y la de Chamartín en Madrid; como el capitalismo parásito está instalado en todo el territorio y tendrán contratos blindados por decenas de años seguirán desangrando a los catalanes y a los madrileños y la familia Entrecanales Domecq seguirá enriqueciéndose con los impuestos y tasas que pagan los madrileños y los catalanes. De ello deduzco que a la familia Entrecanales Domecq no le importa la independencia, ni a sus compañeros de partida del IBEX 35 tampoco. A ninguna de las concesionarias del citado índice bursátil les afectaría la independencia ni de Cataluña ni de los de Fermoselle, mientras sus mamandurrias y concesiones continúen cayendo.
Los bancos catalanes seguirían teniendo oficinas en el resto de España y los bancos españoles seguirían teniendo oficinas en Cataluña.
Al sector barrendero, jardinero, albañil, a las empresas vigilantas, enterradoras, butaneras, gasolineras, cuidadoras de ancianos, empresas del recibo y toda la burguesía parásita que se refugia en las trincheras del frente del IBEX 35 no, porque seguirán con las mismas labores que hasta ahora a ambos lados de la nueva raya.
. Seguro que en el casino del IBEX 35 y en la Cámara de Comercio catalana ya hay peleas para ver quién se queda con los nuevos negocios aduaneros, por lo tanto a estos tampoco les importa la independencia.
A la casta ejecutiva de las concesionarias del IBEX 35 no le importa la independencia; si se produjera, seguirían cobrando los salarios más altos de Europa, (644.000 € anuales de media) pero no por ser los directivos más productivos, sino por ser los más parásitos ¿conoces algún producto que fabriquen las concesionarias que figuran en el citado índice bursátil? No creo, su actividad es la corrupción en el papel de corruptores. Lo único que cambiaría es, que luego serían corruptores a ambos lados de la nueva frontera, porque corruptores y corrompidos ya sabemos que los hay a ambos lados. Si esta tribu del índice bursátil representa un poder, tampoco creo que le importe mucho la independencia; porque para pertenecer a esa casta ejecutiva no se necesita ser el mejor directivo, puesto que el resultado de su empresa no depende de su gestión, sino de las concesiones que le conceda el gobierno de turno. Todo es un conglomerado mafioso. Unos tipos pertenecientes a esa casta ocupan el gobierno y otros ocupan los cargos en las receptoras (también llamadas empresas) de los pelotazos. Unos y otros ponen en marcha el mecanismo de la corrupción que consiste en adjudicar una contrata por 9.000 y al final pagar 15.000, las 6.000 del aumento de coste, sobres para el partido a ambos lados de la nueva raya.
Con la independencia de Cataluña los del 3% tendrían la exclusiva de aquel territorio y los de Madrid tendrían la exclusiva del resto, pero no tendrían reparos en compartir pelotazos si la ocasión es propicia. A toda esa casta, casi todos afiliados a la secta del OPUS DEI la independencia de Cataluña les dá igual.
. Otro poder es el imperio vaticano; creo que tampoco le afectaría la secesión, a estos incluso les puede beneficiar porque después de la independencia, si se produjera, seguirían cobrando los 11337 millones que entre todos los españoles les pagamos todos los años (tu también desocupado lector), más la mordida que consiguieran del nuevo estado, que seguro que sería gorda. Si se fragmentara España, el imperio vaticano saldría ganando. Si a continuación se separaran las vascongadas, donde ya gobiernan los jesuitas del PNV, el imperio vaticano podría cambiar su sede; (44 hectáreas es demasiado poco terreno para ser centro de operaciones de tan inmenso imperio) y que mejor que instalarse en la finca vasca de los jesuitas del PNV, porque ¿qué país de Europa ofrece más posibilidades de ser troceado para favorecer sus intereses? Pues la atolondrada España que siempre ha estado gobernada por los mas bandidos del territorio, Cristo, rosario, espada o trabuco en mano. Deduzco que no será el imperio vaticano el que se oponga al troceo de España.
Toda la plaga funcionarial que administró la dictadura pasó íntegra y con aumento de sueldo a la democracia; a esa antigua plaga reorganizada se incorporaron diez y siete plagas nuevas distribuidas por toda la geografía nacional. Pues bien, a esos no les afectará a ninguno; el director del Banco de España seguirá cobrando sus 170.000 € se separe o no se separe Cataluña. El hijo de Esperanza Aguirre seguirá cobrando sus 50.000 € de asesor en el Ministerio de Comercio, si es que no lo han ascendido para que cobre el doble, la nieta del que era ministro de asuntos exteriores cuando yo nací seguirá en REE cobrando un sueldillo de 100.000 € anuales y su compañera la hija de un ex presidente de la patronal igual, esos jueces que nunca condenan a los ladrones del gobierno seguirán cobrando 130.000 € anuales tan ricamente como hasta ahora. Tenemos seiscientos, patriotas hasta los tuétanos, con oficio de general. De los hospitales han quitado médicos y enfermeras, pero no han quitado ni un capellán del ejército ni de los hospitales, después de la independencia igual, ni pondrán enfermeras ni médicos ni quitarán capellanes. A todas las sagas, o mini monarquías de jueces, generales, obispos, tricornios y otros recovecos infinitos de la administración pública no les importa lo de la independencia porque entre ellos no tendría consecuencias. O sea, si la casta corruptora del mundo del dinero y los negocios, ni el imperio vaticano, que tiene más que ganar que perder, si la casta del puesto fijo que disfruta de los sueldazos de la administración (vista de uniforme, sotana, corbata o toga) continua con sus bicocas a ambos lados de la nueva frontera, ¿qué fuerzas con peso político económico y social quedan para oponerse a la independencia de Cataluña y a la fragmentación de España? Ninguna.
Queda, si acaso, la clase obrera, que no deberíamos dispersar nuestros votos y centrarnos en la defensa de nuestros intereses que puede ser precisamente, el exigir el cumplimiento de la ley y en ese cometido los sindicatos deben ser los primeros.
¿Qué papel le toca representar a los sindicatos en este escenario?
Pues no podemos ir en la manifestación de los independentistas porque no es nuestra labor y no podemos ir en la manifestación de los que se auto titulan como defensores de la legalidad por que nos han demostrado después de años y años gobernando (e incumpliendo la ley;) que no podemos confiar en ellos. Si gobernaron durante los cuarenta años pasados incumpliendo la Ley ¿Son creíbles ahora cuando hablan del cumplimiento de ella, si la incumplieron siempre? Leeremos la Ley (la Constitución) y veremos que ya en el preámbulo dice:
La nación española, deseando establecer la justicia, la libertad, la seguridad y promover el bien de cuantos la integran, en uso de su soberanía, proclama su voluntad de:
Garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes conforme a un ORDEN ECONÓMICO Y SOCIAL JUSTO.
No nos basta que el gobierno diga que cumple la Constitución usando la ley para la convivencia democrática entre todos los españoles, también dice que DENTRO DE UN ORDEN ECONÓMICO Y SOCIAL JUSTO. Y ni una cosa ni otra han conseguido.
En otro párrafo del preámbulo dice: promover el progreso de la cultura y de la economía para asegurar a todos una digna calidad de vida.
En el primer párrafo del título preliminar dice: España se constituye en un estado social y democrático de derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.
¿Si leen estos párrafos de la Constitución los 14.000.000 de pobres que hay en España, entre ellos los 14.000 vallisoletanos que trabajan por un jornal inferior al salario mínimo interprofesional estarán de acuerdo? ó ¿Alguien cree que en España la justicia es igual para todos y que todos tenemos las mismas oportunidades de progreso económico y social?
EL ARTÍCULO 33 DICE: Se reconoce el derecho a la propiedad privada y a la herencia.
¿Qué piensa hacer el gobierno para hacer efectivo este derecho en los millones de pobres que citábamos antes? ¿Dónde está el derecho a la propiedad de un techo digno, aunque sea a precio de coste, de la mayoría de los jóvenes? Si la Constitución rige por igual para todos los españoles, tiene que ser forzosamente ilegal que en España haya 85 personas que tengan igual riqueza que los catorce millones citados más atrás. Proteger la propiedad privada de esos 85 solo puede hacerse despojando a esos catorce millones y a muchos más, de toda posibilidad de acceder a cualquier clase de propiedad privada y eso además de injusto tiene que ser ilegal. Gobernar de esa manera, a mi juicio, es hacerlo en contra de lo que dice la Constitución.
EL ARTÍCULO 40 DICE: Los poderes públicos promoverán las condiciones favorables para el progreso social y económico y para una distribución de la renta regional y personal más equitativa, en el marco de una política de estabilidad económica. De esta manera especial realizarán una política orientada al pleno empleo.
Os habréis fijado que dice “UNA DISTRIBUCIÓN MÁS EQUITATIVA”. El resultado obtenido por la ministra de igualdad y sus cofrades del gobierno es que España es el país con más desigualdades de la Unión Europea, o sea, lo contrario de lo que lo que la Constitución dice en;
EL ARTÍCULO 43:
1º Se reconoce el derecho a la protección de la salud.
Compete a los poderes públicos organizar y tutelar la salud pública a través de medidas preventivas y de las prestaciones y servicios necesarios. La ley establecerá los derechos y deberes de todos al respecto.
Ni en estos dos párrafos, ni en ningún otro la Constitución dice que la sanidad o cualquier otro servicio o área de la administración haya que convertirla en negocio de unos pocos como está haciendo el partido del gobierno.
EL ARTÍCULO 50 DICE:
Los poderes públicos garantizarán mediante pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas, la suficiencia económica a los ciudadanos durante la tercera edad. Así mismo y con independencia de las obligaciones familiares, promoverán su bienestar mediante un sistema de servicios sociales que atenderán sus problemas específicos de salud, vivienda, cultura y ocio.
Leyendo este artículo me da lugar a preguntar, ¿con arreglo a qué leyes gobierna el gobierno para tratar de conseguir que las pensiones, que son el medio de vida de los pensionistas, de muchos de sus hijos y de sus nietos en algunos casos, no sean un negocio más del sistema financiero?
No entraré en este momento a citar las formas de financiación y gestión de las pensiones y de la Seguridad Social porque eso ya lo ha planteado al gobierno el sindicato y se ha publicado, pero sí que citaré.
EL ARTÍCUO 128 QUE DICE:
Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general.
¿Alguien piensa que si la economía del país estuviera subordinada al interés general, como dice la Constitución, habría las desigualdades que cito más atrás?
No nos equivocamos mucho si decimos que la Constitución en materia de derechos y justicia social está sin aplicar, por lo tanto participamos junto a los voceros que reclaman el cumplimiento de la Ley, nosotros también, pero no nos mezclamos con ellos, porque ¿qué dirían de nosotros si nos vieran acompañando en la manifestación a los que están juzgando en los tribunales de justicia como banda organizada con ánimo de delinquir?
Los obreros también tenemos el derecho y la obligación, de decir al gobierno, en las mesas de negociación y en la calle que queremos que se cumpla la Constitución y que nosotros también exigimos al gobierno que gobierne con arreglo a la Ley.
El sitio del sindicato es defender los derechos de los trabajadores, sean independentistas o no lo sean, reclamamos el derecho al trabajo de los que estén en uno u otro bando, son víctimas de la reforma laboral los catalanes, los extremeños y los de Venta de Baños. La mitad de los parados no cobran prestaciones sean barceloneses, gaditanos o de Fermoselle, los pensionistas de Tarragona pierden poder adquisitivo igual que los de Cuenca o de Almendralejo, la burguesía nacionalista catalana privatiza con tanto ahínco la sanidad, la educación, los servicios a la dependencia y todas las áreas de la administración susceptibles de serlo como la burguesía parásita y holgazana que vive en el resto del Estado.
CC.OO está con los obreros, voten a quien voten, sean nacionalistas o no lo sean.
José Manuel Ferrero. I
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