Razones para no votar al PP

Razones para no votar al PP. La primera razón. En el año 2018 el PP tuvo que abandonar el gobierno porque la justicia los declaró como BANDA CRIMINAL PARA DELINQUIR. La gente honrada en este país, España, no cometeremos el error de permitir que los que no se han arrepentido ni disculpado de ser ladrones vuelvan al poder nunca más Segunda razón: Yo no voy a votar a los PPs (PP+VOX) porque han dicho que rebajarán las pensiones, congelarán los salarios y regresaremos a la situación en que nos situaron en el año 2011 a los 32.000.000 de españoles que componemos la clase obrera en España. Tercera razón. Ningún ciudadano mínimamente respetuoso con las personas mayores que necesitan pasar los últimos años de su vida en una residencia puede votar al partido que ha dado la gestión de ellas a capitalistas privados, que para obtener más ganancias les dan de comer a los ancianos mal y poco, la atención sanitaria es escasa y el personal que los atiende insuficiente y mal pagado. Sería de pura maldad que los PPs (PP+VOX) vuelvan al poder con los votos de los propios perjudicados. Yo no votaré a los PPs (PP+VOX). Cuarta razón: Yo no voy a votar al PP ni a su orinal VOX porque no quiero que regresen al poder los mismos que entraron en el año 1996 y crearon la burbuja inmobiliaria. Las catástrofes pasadas no las debemos olvidar, fueron Aznar y su gobierno los que hicieron una ley del suelo que facilitaba la especulación, que dio paso a la posterior burbuja inmobiliaria que tantas desgracias nos ha traído. Quinta razón. La burbuja inmobiliaria es suficiente motivo para no votar a la derecha española en los próximos siglos; los autores de su creación son, el PP como partido con Josemari “Ánsar” de presidente y un tal R. Rato, hoy reo encarcelado por infinitas corrupciones y estafas de todo tamaño como mandatario de la economía. Sexta razón; el citado presidente D. Josemari “Ánsar” hizo una ley que benefició a las eléctricas con la que se llevaron en pocos años 80.000 MM de € “indebidamente,” tal como citan los estudios de economía de algunas universidades españolas. Séptima razón; A los bancos se les agotó el dinero de tanto dar créditos al millón de españoles que una década después se convertirían en un millón de desahuciados. Como forma de proveerse de nuevos dineros se inventaron las acciones preferentes para estafar a sus compradores, la mayoría jubilados. Octava razón; El personaje que ocupaba el cargo de presidente del gobierno metió a España en guerra contra los árabes de Iraq en busca de armas inexistentes de destrucción masiva, los árabes se pusieron en guerra contra los españoles, si los españoles fueron a poner bombas en la tierra de los árabes, los árabes vinieron a poner bombas en España, las pusieron en la estación de Atocha de Madrid matando a 194 españoles. Novena razón; El citado y afortunadamente ex presidente D. Josémaría Aznar es el responsable de convertir la política en un barrizal y en una BANDA CRIMINAL PARA DELINQUIR a su partido. No les voy a votar porque en el mismo estilo siguen. Décima razón; Ejercer su extremada maldad no acabó cuando el personaje dejó el gobierno, creó la escuela de maldad Falange Española (FAES) donde se han adiestrado los alacranes que lideran los PPs (PP+ VOX). Undécima razón; Don Benito Pérez Galdós ya describe en su obra a la derecha española como una asociación de zánganos unidos, un refrán de aquel siglo decía que, “curas frailes y monjas son para el dinero como esponjas” Duodécima razón; Perdieron las elecciones en el año 2004. Las causas de la razón octava y la incapacidad absoluta de “Ánsar” para decir una verdad nunca, permitió ganar al PSOE con José Luis Rodríguez Zapatero de candidato. Hasta el año 2007 Zapatero navegó a bordo de la burbuja inmobiliaria aznariana, la economía de la patria volaba hacia la Champions League de la economía europea con Zapatero de piloto. Décimo tercera razón; La infame derecha, liderada por un notario gallego en la oposición siguió el método aznariano e hizo del insulto y la mentira su forma de hacer política en la oposición. Siete años de insultos y mentiras, entre 2004 y 2011, propagadas por sus medios de propaganda envenenaron la casi desamueblada sesera del populacho y en el 2011 volvió a caer la banda sobre el gobierno con mayoría absoluta. La burbuja inmobiliaria que habían creado “Ansar” y su ministro de economía R. Rato (hoy reo de la justicia) le estalló al gobierno de Zapatero en el año 2007 y en el año 2011 había 5.000.000 de parados. El paro ocasionado por la explosión de la burbuja inmobiliaria, los insultos y las mentiras constantes del aznarismo opositor, hicieron que los que antes construían pisos y después estaban parados le echaran la culpa a Zapatero e intentaron apagar el fuego de la crisis echando la gasolina de sus votos a favor de la banda. Con la mayoría absoluta que le concedieron los obreros a los creadores de la burbuja inmobiliaria, nada más caer sobre el gobierno su primera medida fue imponer la reforma laboral por decreto ley; la mayor desgracia que ha caído sobre la clase obrera en los últimos cincuenta años, porque no creó ni un solo puesto de trabajo, digan lo que digan los sindicatos patronales y sus amaestrados medios de propaganda. La citada reforma laboral incrementó la precariedad en el trabajo y la pobreza de la mayoría de la sociedad. Décimo cuarta razón: entre las muchas tropelías que el PP y sus personajes en el gobierno organizaron a los españoles, está el destinar 60.000 millones de las arcas públicas para reponer el dinero que habían prestado a los compradores de los pisos de la burbuja inmobiliaria, que luego se convertirían en desahuciados. Este dinero fue una “ayuda a la española”, es decir, estafa; porque nunca volvió a las arcas del Estado. Décimo quinta razón; Yo no voy a votar a los que cuando estuvieron en el gobierno demostraron que son compinches de los históricos gandules de la sociedad española, ricos, militares, clérigos y gitanos Décimo sexta razón: como jubilado esta debería haber sido la primera razón. Los 66.000.000 millones que había en el fondo de pensiones desaparecieron porque como eran un gobierno compinche de los ricos e insolidario con los pobres, a los ricos les bajaron las cotizaciones y a los pobres nos quedaron sin ahorros. Décimo séptima razón: tengo que recordar al que lea este escrito que no voy a votar al PP porque fue Josémari “Ánsar” el que le hizo una ley a medida al imperio vaticano que la ha utilizado para expropiarnos 35.000 propiedades que antes eran de todos los españoles, entre ellas la mezquita de Córdoba. Décimo octava razón: La banda que ganó en el 2011, en el 2018 tuvo que salir del gobierno porque los jueces los calificaron como BANDA CRIMINAL PARA DELINQUIR; creo que volverles a votar es delito de ciudadanía. Décimo novena razón: el séptimo mandamiento de la religión cristiana dice “no robar” y digo yo que votar ladrones también lo es. Vigésima razón: el PP tiene veintisiete causas pendientes ante la justicia por sus infinitos asuntos de corrupción. Pudiera ser que la justicia comenzara a celebrar los juicios y los peperos tuvieran que pasar del gobierno a la cárcel. Si ganaran las elecciones, formaran gobierno y tuvieran que abandonarlo porque la justicia los encarcela nos quedaríamos sin gobierno, lo sensato es no votarles y que el electorado responsable evite que España se vea ante el mundo como el único país en el que el partido que gobierna tiene que abandonar el gobierno porque los gobernantes son una BANDA CRIMINAL PARA DELINQUIR según los calificó la justicia la otra vez que estuvieron. En resumen: para que los españoles no tengamos que pasar por la vergüenza de que al gobierno elegido le meten en la cárcel, lo mejor es no votarles y si les meten en la cárcel que no sea estando en el gobierno. Vigésimo primera razón: el PP representa a la derecha que protagonizó guerras entre españoles en el pasado para conquistar el derecho a disfrutar de los sueldos de administración pública de forma hereditaria. Hay estirpes de zánganos que llevan siglos desangrando a la nación. Creo que el deber de todo buen ciudadano es intentar que las dinastías de holgazanes de las que se compone la derecha desaparezcan de la administración pública no votando al PP. Vigésimo segunda razón: yo no voy a votar al PP porque cuando estuvo en el gobierno no creó ni una sola industria creadora de riqueza; su gestión en la creación de riqueza es cero; su gestión consiste en convertir en nicho de mercado lo que son derechos constitucionales como las pensiones, la sanidad, la educación o las residencias de ancianos. Vigésimo tercera razón: el PP ha entregado la gestión de las residencias de ancianos a fondos buitre o de inversión, a fondos grajo o vaticanos o a diversos fondos jeta o Florentino. El truco es el siguiente: una plaza en una residencia cuesta 1700 €, el residente aporta 1300, los otros 400 los aporta la comunidad autónoma. El fondo buitre trabaja con un margen del 30% por lo que los 400 € que pone la comunidad autónoma no son para los cuidados del anciano ni para el salario del que lo cuida, son para el beneficio de los fondistas o fonderos. Esto lo explica muy bien el periodista Manuel Rico en un libro que se titula “EL ESCÁNDALO DE LAS RESIDENCIAS” Por lo tanto yo no votaré al PP. Vigésimo cuarta razón: los miserables sueldos que cobran los obreros españoles hacen imposible que a lo largo de su vida laboral puedan ahorrar nada para financiarse un plan de pensiones. Yo quiero un sistema de pensiones público y el PP las quiere privatizar para proporcionarle un nicho de negocio a bancas y aseguradoras en perjuicio de los obreros españoles. Por lo tanto yo no votaré al PP. Vigésimo quinta razón: la corrupción podía ocupar cualquiera de las razones anteriores, o todas. La corrupción es la historia de España. Los que vivieron siempre a costa de las cuentas públicas vistieron toda clase de uniformes y de andrajos. En España es más famoso el Tempranillo que Isaac Peral. Hemos tenido reyes, reinas, generales, obispos y salteadores de caminos famosos en la historia por sus granujerías. Si escribieran la historia de la corrupción en España, no bastaría con un libro, serían necesarias varias estanterías para archivar la historia de la corrupción en España. Vigésimo sexta razón: Creo que para que España sea un país moderno no hay que votar al pasado, la derecha es la corrupción y el pasado. No votaré a los PPs (PP+VOX). Vigésimo séptima razón: Creo que la democracia está en peligro en el mundo y no confío en la derecha española de los Pps (PP+VOX) para garantizar el futuro del sistema democrático. No se me ha olvidado que en España, durante cuarenta años un general del Ferrol estuvo ejerciendo de capataz pistola en mano al servicio de la derecha y los que ahora son PPeros, entonces eran los furrieles del general capataz. El capitalismo no necesita la democracia, durante los cuarenta años citados, en España hubo capitalismo y no hubo democracia. La derecha española añora los tiempos cuando para disfrutar de las prebendas del poder no eran necesarias elecciones, utilizaron la guerra entre españoles para conseguir el disfrute de las arcas públicas. A los comunistas chinos tampoco les hace falta la democracia para desarrollar el capitalismo. En China y en su capitalismo no figuran los derechos humanos de la ONU, de la UE, ni de la Constitución Española. Como no me fio de la derecha española, por su historia, como garantía para la democracia no votaré al PP ni a su orinal VOX. Vigésimo octava razón: el mundo está en un momento convulso, la potencia económica nueva es China y desde mi punto de vista también está jugando sus bazas políticas en el resto del mundo; las ultraderechas europeas, (la española también) son una cabeza de puente del capitalismo chino; a los comunistas que gestionan el capitalismo en China no les gustan los derechos humanos, sindicales o civiles, a los de VOX tampoco, por lo tanto no votaré a ninguno de los PPs (PP+VOX). Vigésimo novena razón: no voy a votar a esos que se autodenominan “liberales” cuyo modelo social de país son los EE.UU de Norte América porque en ese país lo que en España son derechos constitucionales, (pensiones, sanidad, educación y dependencia) allí son mercado. En ese país hay algunos tan ricos y tienen tanto dinero como para hacerse un programa espacial propio, mientras hay obreros y estudiantes que tienen que vivir en su viejo coche porque no tienen para pagarse una renta. Si para la derecha y sus PPs, ese es el modelo social, yo no les voy a votar. Trigésima razón: durante los pasados cuarenta años del neo liberalismo cañí, los corruptores del IBEX 35 se forraron haciendo ferrocarriles para que corran trenes a 300 Kph sin viajeros (de Ávila a Orense no monta nadie) autopistas sin coches, (como las de Madrid) aeropuertos sin aviones (como los de Castellón o Ciudad Real). Las empresas constructoras de los ferrocarriles, después de pasarle la factura por las obras al gobierno con un sobre coste de 9.000 millones de € y los neoliberales gobernantes pagárselos con verdadero entusiasmo se quedaron sin actividad. Como el capitalismo del IBEX 35 es un capitalismo parásito y totalmente improductivo pues ahora su único nicho de mercado es la sanidad, las pensiones o la dependencia, o sea las mamandurrias del Estado. Si la derecha española y muy española, no sirve para nada para que votarla, yo no lo haré. Trigésimo primera razón: como obrero raso, pensionista humilde y ciudadano honesto, creo que no debo de votar al mismo partido que voten Aznar, Esperanza Aguirre, Bárcenas, R. Rato, Rouco Varela, Díaz Ferrán o Garamendi. Ni ellos a mi me consideran de los suyos ni yo les considero a ellos de los míos. Los míos estaban junto a mí, todos los días ocho horas en las cadenas de fabricación, a ellos nunca les vi. Como no son de los míos, ni yo de los suyos no votaré por ellos, ni por el PP ni por su orinal VOX. Trigésimo segunda razón: ni los 20.000.000 de afiliados a la Seguridad Social, ni los 2.800.000 parados ni los 9.500.000 de pensionistas tenemos ningún motivo razonado para votar a favor de los que estuvieron en contra de la reforma laboral, que ha supuesto la mejora en salarios y contrataciones de millones de obreros españoles. Como soy obrero jubilado y tengo hijos obreros que no esperen mi voto los que están en contra mía. Trigésimo tercera: al llegar a la razón treinta y tres que fue la edad de Cristo le recomiendo a todos los cristianos que no voten por los pecadores de los PPs (PP+VOX) porque esos políticos o candidatos que se dicen cristianos incumplen todos los mandamientos de la Ley de Dios. Un buen cristiano nunca debe de votar por ellos y yo tampoco. Trigésimo cuarta: Yo no voy a votar a liberales ni a cardenales ni a parásitos de los presupuestos generales, ni a noblezas sanguijuelas que llevan desangrando a España desde unos siglos antes del Conde Duque de Olivares. De todos los zánganos de la patria la que más alardea de liberal es la señora condesa consorte de Bornos, Dª Esperanza Aguirre y Gil de Biedma, funcionaria del Estado desde que estuvo en política el conde duque de Olivares, o antes. Lleva su estirpe a las tetas de la patria seis siglos. Un tal Mateo de Lisón y Biedma llamó a D. Francisco de Quevedo y Villegas "bachiller ignorante." El don Mateo hace cuatro siglos vivía de los presupuestos, cuatro siglos después, el liberalato de la condesa consorte, Dª Gil de Biedma también. Construir autopistas de peaje por las que no pasan coches, construidas solo para ganen dinero los liberales corruptores del IBEX 35, o construir hospitales con el dinero de los presupuestos públicos y conceder desde el cargo público la gestión a los capitalistas que no exponen su capital para construir esos hospitales es ser salteadora, esquilmadora de presupuestos y parásita de la patria, pero no liberal. Un ciudadano español que empezó de obrero al salir de la escuela y se jubiló cuando al patrón no le servía por escasez de fuerzas no puede votar a la banda de la funcionaria "liberal" señora de Biedma. Trigésimo quinta: A los que son del PP y no son liberales tampoco les voy a votar por su historial. En el año 1817 un brigadier de la armada, en el puerto de La Coruña metió en un quechemarín (barco de la armada) a 57 liberales de los de entonces, los pasaron a cuchillo y los tiraron por la borda en alta mar (escrito en la historia de España que escribió el marqués de Lozoya). Dos siglos después un individuo con el mismo apellido que el brigadier tuvo que salir del gobierno de España donde estaba de ministro porque los jueces calificaron a su partido como BANDA CRILMINAL PARA DELINQUIR. Yo no votaré a la citada BANDA. Trigésimo sexta: El PP ha entregado la gestión de las residencias de ancianos a fondos de inversión, más conocidos como fondos buitre. A los ancianos les dan poca y mala comida, la atención médica es testimonial y las personas que los atienden la mitad de las necesarias. Otra razón más para no votar al PP Trigésimo séptima: Según mi punto de vista, lo más destacado que ha aportado el PP a la política española es la corrupción; habrá quien piense que es la mentira constante y el convertir la acción política en un barrizal, pudiera ser. No es que antes que existiera el PP no hubiera corrupción, desde Viriato para acá los holgazanes, parásitos, vagos, trileros, beatos y cazadores españoles vivieron de la holgazanería bendecida por los hisopos de la patria. Votar al PP me parece una acción de ciudadano irresponsable, sería malo para España como lo fue las dos veces que estuvo en el gobierno en el pasado. Trigésimo octava: La derecha del siglo XX, o hinchada de la Plaza de Oriente en los tiempos de la dictadura, demócratas de toda la vida, cuando murió el general del Ferrol que había ejercido de capataz, fusil en mano de la finca hispana durante cuarenta años, se refugiaron en el cobertizo de Alianza Popular (AP), reestructurada después en nueva banda conocida como Partido Popular (PP). Al frente de dicha nueva banda había que poner un bandido nuevo, alguno con su bandidaje demostrado y quien mejor que Josémari “Ansar” que ya había demostrado su catadura y su forma de hacer política en Castilla Y León. El personaje citado hizo su entrada en la política levantando un falso testimonio, (como luego demostró la justicia), contra el que por entonces era presidente de la comunidad de Castilla y León por el PSOE, el zamorano Demetrio Madrid López haciéndole dimitir. Tan buen resultado le dio aquella mentira que ya no la abandonaría nunca; creció su nombre entre las filas del franquismo y le nombraron jefe de partida. Llegó al congreso de los diputados y siguió con la misma táctica “váyase señor González.” En el año 1996 ganó las elecciones y no tuvo escrúpulo ninguno en asociarse con un honorable ladrón autonómico para formar gobierno. Un ciudadano honesto no puede votar al mismo partido que el citado personaje. Trigésimo novena: las víctimas del neoliberalismo, aunque estén trabajando, si el trabajo no les quita del hambre y la miseria, ¿pueden votar al mismo partido que el representante del sindicato empresarial, que siempre le parecen pocas las medidas explotadoras y distribuidoras de miseria? Cuadragésima: El que no tiene para comprar un libro a su hijo, ¿puede votar al mismo partido que los que privatizan y consideran el derecho a la enseñanza como un negocio más? Yo creo que no. Cuadragésimo primera: El que no tiene para comprarse una aspirina, o le obligan al copago sanitario, ¿puede votar a los que consideran nuestro derecho a la sanidad, (y digo nuestro porque lo pagamos todos) como una manera de hacer negocio? Yo a esos no les voto. Cuadragésimo segunda: ¿Puede un jubilado votar a los que han dilapidaron el Fondo de Pensiones para ahorrar cotizaciones a los ricos y a la vez promover las pensiones privadas, para el que se las pueda pagar y el que no pueda tenga una vejez de miseria y hambre? No puede. Cuadragésimo tercera: ¿De verdad cree alguien, que el ateo puede votar la misma opción política que el representante de la multinacional vaticana? Los más de treinta millones de víctimas de esta colosal estafa llamada crisis no podemos votar al partido que la creó y se está aprovechando de ella. Los antiguos estafados en las preferentes no pueden votar al mismo partido que sus estafadores. Cuadragésimo cuarta: cualquier persona que tenga alguna memoria, por escasa que sea, recordará que el PP ha utilizado de la manera más burda y zafia la mentira constante hacia los ciudadanos desde el gobierno y desde la oposición y esto es una falta de respeto hacia los ciudadanos. A un partido como el de esta gente no se le puede ni debe votar nunca. Cuadragésimo quinta: los que privatizan las ganancias y socializan las pérdidas dicen que son un partido liberal, a mi parecen una banda de ladrones y no les voy a votar. Cuadragésimo sexta: no se puede votar a un partido que solo ha hecho que echar alacranes al lodazal de la política. Son los charlatanes más dicharacheros que se han formado en las cloacas de la BANDA CRIMINAL PARA DELINQUIR con el único objetivo de DERRIBAR A SÁNCHEZ. Cuadragésimo séptima: paciente lectora o paciente lector; en varias de las razones pasadas habrás leído que no voy a votar al PP, pues con la cuadragésimo séptima tampoco porque he escuchado en la radio que la justicia de Madrid ha declarado inocentes a dos ex concejales del ayuntamiento de Madrid de las falsas acusaciones, falsos testimonios que les había imputado la banda que cuando estuvo de alcaldesa Manuela Carmena estaba en la oposición y ahora en el gobierno municipal d Madrid. No solo no le voy a votar, sino que pido la disolución del PP y que no le permitan presentarse a las próximas elecciones a nadie de sus afiliados porque no es gente que deba estar en el gobierno de ninguna institución pública. Cuadragésimo octava: No hay burro que tropiece dos veces en la misma piedra”, dice el refrán. Pues el burro no tropezará, pero los electores españoles sí. En el año 2011, los del mismo partido, aunque con otros personajes, cayeron de nuevo sobre el gobierno y organizaron otra gran catástrofe. Dijeron que para arreglar la catástrofe anterior había que hacer una reforma laboral que consiste que para que los ricos ganen más los pobres tienen que ganar menos y cuando los ricos quieran. El sindicato patronal CEOE, a la ministra de trabajo que promulgó dicha ley por haberle proporcionado tan colosal beneficio, le ha concedido una puerta giratoria que al cruzarla se ha encontrado un jornal de 250.000 € anuales. Yo seré otra clase burro, pero no de los que tropiezan en el pedrusco de votar al PP. Cuadragésimo novena: yo no voy a votar al PP porque la derecha española considera a España como su cazadero y yo la considero como el país de todos los españoles. Quincuagésima: cuando al que ha escrito estas tonterías se le acabe la vida tiene ordenado que el fogonero de la funeraria le prenda fuego a las piltrafas que queden y que esparzan mis cenizas en un campo solitario que ya he buscado. A mis cenizas las mojará el agua de la lluvia, se mezclarán con la tierra donde se crían las hierbas y las flores, las volará el viento y las calentará e iluminará el sol, pero no estarán al lado de ninguno de los PPs (PP+VOX) Estoy seguro de que los que hayáis tenido la paciencia de leer estas ocurrencias tendréis muchas más, pero yo he terminado.

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