Cambio climático e inmigración.
Cambio climático e inmigración.
No está resuelto en el seno de nuestra sociedad el asunto de los que para algunos son refugiados y para otros ocupas.
La religión ha sido una de las causas que las libertades y la organización social no avanzaron al mismo ritmo en los últimos siglos en los países de Oriente que de Occidente.
Si partimos de la base que el reparto de la riqueza en Europa es injusto (España es el país con más desigualdades de la UE junto con Bulgaria y Rumanía) una inmigración ilimitada colapsará los sistemas de ayuda y alterará la convivencia a corto plazo.
Podemos comprender que las gentes huyan del hambre y de las guerras, pero no podemos comprender que si su religión y sus costumbres fueron una de las causas de su miseria y de sus guerras, no abandonen su religión que tantos males les ha traido. ¿Tenemos que ser nosotros los que nos adaptemos a sus costumbres y creencias religiosas, causantes de sus guerras, o ellos a las nuestras? ¿Nadie ha pensado que los que ahora vienen como refugiados políticos o emigrantes, un día quizá tomen lo que consideren por la fuerza?
La inmigración es un problema con un futuro incierto. No tengo una opinión firme sobre ello, tengo muchas dudas. No creo el argumento de la falta de mano de obra, cuando tenemos 3.000.000 de parados y otros diez de medio parados.
La inmigración favorece el empleo desregulado; esos inmigrantes vienen dispuestos a aceptar lo que le den sin preguntar si algún derecho les acoge. Si le ofrecen un mísero salario y un colchón junto a un grifo con agua ya tienen más de la mitad de lo que soñó en su viaje hacia el paraíso. Ese inmigrante no querrá saber nada de convenios colectivos, ni de horarios laborales y esa vía será una por las que se irán desangrando las relaciones laborales para todos, aun más de lo que ya lo están, porque la mayoría vendrán a la economía sumergida, que lejos de disminuir aumentará.
Los propagandistas económicos del régimen dicen que necesitamos que varios millones de inmigrantes jóvenes se incorporen a nuestro sistema laboral y productivo porque será lo que de sostenibilidad a nuestro sistema de pensiones, ¿nuestro inútil empresariado va a generar esos millones de empleos? El único sector al que no le afectará la invasión inmigratoria será la administración pública, sector sueldazos, por eso la derechona su único proyecto político es el que ha sido siempre, ponerse a refugio del sueldo público. La derechona española no quiere la inmigración para competir y compartir con ella, sino para explotarla y para que le facilite la explotación de los nativos entrando en competencia directa con la mano de obra autóctona
¿A alguien se le ha ocurrido pensar que en un país en el que por la frontera del Norte emigran los titulados universitarios y por la del Sur inmigran analfabetos hambrientos, la ruina está asegurada?
Las bondadosas organizaciones por la Paz que acogen a los inmigrantes les tienen que decir que el Corán se deja en la patera.
Las religiones fueron y son causa de guerras siempre. Que recuerden los mahometanos que vienen, que de estas tierras ya los echaron dos veces, una unos reyes que eran católicos y otra vez otro rey también católico que se llamaba Felipe III.
A la secta del Cristo que tenemos aquí los tenemos en paz desde no hace mucho tiempo porque han logrado instalarse en las entrañas del Estado para robar a su capricho sin que nadie se atreva a decir ni pio. Ni los podemos elegir ni los podemos echar.
Cuando tengamos aquí quince o veinte millones de seguidores de Alá y quieran participar del negocio ¿Volvemos a las guerras?
Los bondadosos pacifistas tienen que decirle a los musulmanes de las pateras, que España es una democracia, de momento, y que todos los ciudadanos que vivimos aquí nos regimos por leyes civiles que elaboran en el parlamento los legisladores que elegimos los ciudadanos. Decidle que en España la máxima ley es la Constitución, que la Sahria no cuenta para nada
Soy un obrero jubilado, nacido a mediados de uno de los pasados siglos (no me acuerdo cual) convertido en estudiante universitario tardío en la universidad Millán Santos.
No me debería meter en un asunto de semejante envergadura, pero quiero dejar escrita mi opinión sobre el principal problema al que se enfrenta la humanidad desde hace setenta años. Estos años son el tiempo que hace que los que estudian el asunto han descubierto que el modelo de crecimiento y desarrollo que tenemos está destruyendo el planeta.
La forma de vivir, el consumo masivo de productos, la quema de combustibles fósiles, han generado un deterioro general del planeta que denominamos como cambio climático.
Recomiendo a la improbable lectora, o lector de este escrito, que busque en la abundante bibliografía que hay de autores diversos que saben más que yo del asunto para informarse bien, pero mi opinión aquí queda escrita.
El 70% de la superficie del planeta está cubierta de agua, que absorbe una parte importante de la contaminación que generamos, los árboles producen oxígeno que renueva el aire y reduce contaminación. Nos decía en una clase un profesor que la tierra tenía capacidad para regenerar 10.800 millones de toneladas de gases contaminantes al año. Si la acción humana generamos 12.000 millones, por ejemplo, quedan en la atmósfera 1.200 millones de excedentes contaminantes.
Una de las consecuencias del cambio climático es el aumento de 1.3º C de la temperatura global y una de sus consecuencias son los incendios incontrolables en todas las zonas del planeta; en Siberia, Norte América (EEUU y Canadá), Europa, Australia, la Amazonía y también en España. El capitalismo maderero tala selvas en el rio Amazonas en Brasil, que es el principal pulmón natural del planeta.
En la época de la revolución industrial, que empezó hace dos siglos inventaron las máquinas de producción masiva. Esta forma de producir también necesitaba individuos que consumieran de forma masiva.
Cuando empieza la citada revolución industrial al final del siglo XVIII, había en el mundo una población de 1.000 millones de habitantes y con capacidad de consumir muy pocos. Hacían falta más consumidores, muchos millones más.
.Desde hace algunas décadas, los departamentos de ciencia de universidades de todo el mundo, la ONU y otros organismos internacionales que tratan sobre el medio ambiente consideran a la evolución del clima como un problema al que hay que buscar una solución e impedir que el calentamiento llegue a los 2.5º C.
Hay informes que pronostican que si el calentamiento llegara a 5º la vida en el planeta desaparecería.
También tengo que comentar algo sobre los que contaminamos. Si hablamos de cambio climático no podemos olvidarnos de los contaminadores. Somos 8.000 millones.
Hay que hacer alguna cuenta sobre el asunto.
Un día entré en la nueva casa de la sabiduría (el Google) y pregunté cuantos años llevaba aquí esta especie que sabe leer. Me contestó que entre 300.000 y 200.000 años. Lo más sencillo es dejarlo en el término medio, 250.000. Con esta cifra ya tengo una fecha para empezar a caminar por el camino del tiempo.
Pongo mi imaginación en marcha e inicio mi andadura el primer día del año uno. Durante tan largo camino vi pestes, guerras, tempestades, hambres, injusticias, esclavitudes y desarrollar toda clase de maldades de los más fuertes contra los más débiles.
Cuando llevaba andando 249417 años llegué a una ciudad de nombre Maguncia en un país de Europa que entonces se llamaba Sacro Imperio Romano Germánico y hoy se llama Alemania
En la zona del mundo donde están este país y esa ciudad, ya entonces usaban el calendario que usamos ahora, aquel año era el 1440.
En aquella ciudad, Maguncia, había un ciudadano llamado Johannes Gutenberg que había inventado una máquina con caracteres metálicos que imprimía libros de manera industrial llamada imprenta.
Esto fue un invento definitivo para la difusión de todos los saberes.
La historia de los libros y la evolución del mundo en los 585 años que han pasado desde entonces ya la conocemos. Hoy debemos pararnos y pensar si en esos 585 años hemos creado el “progreso” o tendrán razón esos científicos que dicen lo del calentamiento de los 5º caminamos hacia la destrucción.
Según los que estudian estos asuntos, al final del presente siglo los habitantes del planeta serán 11000 millones de habitantes y al final del siguiente 25.000
¿Podrán tener cada uno de esos futuros 11000, o 25.000 millones de habitantes, un armario de seis puertas lleno de trapos, sombreros y zapatos?
¿Acaso pensamos que el mundo será capaz de construir casas con calefacción y ducha para todos?
La sabiduría adquirida en los 585 años con imprenta la hemos utilizado para ser más ricos, algunos y para morirnos más tarde, todos.
Al camino hacia la destrucción asegurada le llamamos “progreso”. ¿De verdad será progreso?
Estas cifras de crecimiento descontrolado de individuos consumiendo desmesuradamente ¿las aguantará el planeta?
Entre el derecho al beneficio de los fabricantes de plástico y la contaminación del agua del mar, la ciencia del capitalismo ha preferido el beneficio.
Entre la contaminación de la atmósfera, o el beneficio del capitalismo petrolero, el capitalismo ha preferido el beneficio.
Para alimentar a tanta gente tenemos que gastar el agua de los acuíferos subterráneos y envenenar con abonos químicos y plaguicidas la tierra. Cuando sean 11000 millones los habitantes del planeta, del subsuelo de Doñana ya no salga agua y Andalucía sea un desierto ¿de dónde la sacarán?
El deseo de beneficios ilimitados de los capitalistas y el de los consumidores a tener en el armario treinta pares de pantalones de fibra de poliéster se llama libertad, (de consumo). Si por ese camino llegamos a la destrucción del planeta ¿le ponemos algún nombre?
El pronóstico de las ciencias que estudian el cambio climático es que se desertificarán las zonas tropicales del planeta y habrá emigraciones masivas hacia el norte ¿por qué? Porque habrá más agua.
Con la gasolina y los plásticos que hemos consumido hasta hoy, el calentamiento global es de 1.3º y como consecuencia de ello se está deshelando el Polo Norte, el casquete polar.
Los que estudian las ciencias del clima han publicado trabajos muy interesantes que es conveniente leer, pero con los números anteriores se pueden hacer preguntas ¿estamos seguros que eso del “progreso” es cierto? ¿Llamamos “progreso” al camino hacia la desaparición de la especie? Si la ciencia nos conduce hacia la desaparición ¿seguimos usando esa ciencia o la achatarramos? ¿Y si hubiera alguien poderoso que decidiera que regresáramos a los 400 millones de homo sapiens que había el año de la creación de la imprenta?
Si la población del mundo continua creciendo al ritmo actual, en Asia al final del presente siglo habrá sobrepasado los 6000 millones de habitantes.
Si el calentamiento global no retrocede y el casquete polar y Siberia se siguen deshelando, el exceso de población de Asia emigrará hacia el Norte, hacia Siberia, porque entonces estará menos helada y habrá agua. Cuando se produzca esa futura emigración hacia el Norte de 600 ó 1000 millones de chinos, hindúes y vietnamitas, esa tierra querrán seguir gobernándola los rusos, porque es Rusia.
El calentamiento global ya empezó y la guerra de Rusia para conservar la integridad y el gobierno de su territorio también. La guerra de Ucrania obedece a intereses económicos, estratégicos y geográficos interesados en la desintegración de Rusia, que es el país más extenso y despoblado del mundo, que está, no se nos olvide en el futuro Norte deshelado.
Ni España, ni los españoles, ni nadie vamos a quedar al margen del cambio climático. Las organizaciones responsables del medio ambiente de la ONU prevén que para el final del presente siglo el desierto del Sahara llegará a Zaragoza, eso implica que los olivares de Andalucía y los viñedos de la Mancha se habrán secado, para entonces no tendremos agua porque la hemos gastado en cultivar fresas.
No deben de andar muy equivocados los que pronostican la sequía, en Cataluña y Andalucía ya han declarado el grado tres de emergencia por sequía, los embalses ya están vacios.
Cuando tengamos aquí a veinte, treinta o cuarenta millones de gentes del Sur global huyendo de la sed, la solidaridad y el humanismo se nos acabarán en cuatro días.
La naturaleza no entiende de política; antes de inventar la modernidad viajábamos a pié o con la ayuda de la naturaleza renovable.
Entonces no contaminábamos, ahora con el humo del tubo de escape sí.
Si echamos al aire más humo del que es capaz de regenerar el planeta, se genera el efecto invernadero con su correspondiente cambio climático. Llevamos 120 años echando humo y el aire ya está contaminado ¿pararemos?
El cambio climático conlleva las sequías y la desertización de la franja tropical del planeta, que a su vez provocará emigraciones masivas de africanos y asiáticos hacia las zonas más habitables ¿le vamos a dar casa a todos? Grifo no porque no habrá agua. Nuestros colegas los homo Sapiens antiguos llevaban por aquí unos 250.000 años, más o menos. Después haber iniciado la evolución del mundo estudiando libros ¿nos quedarán otros 250.000 años?
Le presto a los políticos la siguiente frase para que se la digan a los capitalistas
¡Señores capitalistas! Su ansia de riqueza está destruyendo el planeta.
La NASA de los EE.UU anuncia que a partir del año 2050 será muy difícil vivir en las provincias españolas de Levante, Andalucía y Madrid.
Tenemos que ponernos, ya, a hacer un plan nacional del agua
La inmigración.
Dicen los que han estudiado el oficio de la antropología y otras ciencias naturales que esta bola en la que vamos dando vueltas por el universo tiene unos 4.700 millones de años, que las primeras formas de vida multicelular de las que se tienen constancia datan de hace 3500 millones de años. Dicen también que el homo sapiens evolucionó hace tan solo 200 mil años (0.2 millones).
Los números del párrafo anterior los he encontrado en la nueva casa de la sabiduría (el Google). Yo como no he estudiado, los doy por buenos.
Querida lectora, o lector, elige el número que quieras. Desde el año uno del número que hayas elegido hasta el año 1892 del calendario vaticano que usamos ahora para contar el tiempo, que es cuando nació mi abuelo, nuestra especie se había reproducido hasta los 1500 millones de individuos e individuas. Cincuenta y siete años después que mi abuelo empecé yo a ser uno más de los vivos junto a otros 2500 millones. En los setenta y cinco años que llevo aquí, la especie ha aumentado en 5600 millones más.
Departamentos de investigación de universidades de todo el mundo, en coordinación con organismos para el medio ambiente de la ONU dan como datos fiables que para el final del presente siglo habrá unos 11000 millones de habitantes en el planeta.
Como el “progreso” nos ha permitido a algunos viajar con máquinas que echan mucho humo, el aire, que antes era puro ahora está mezclado con el humo de las máquinas.
El jolgorio de velocidad, alegría, bien comer y bien vestir, esos que estudian dicen que ha ocasionado el cambio climático o calentamiento global, porque la temperatura de la bola en la que vivimos se ha calentado 1.3º C. Esta temperatura es suficiente para que se esté descongelando el casquete polar o Polo Norte. Estos 1.3º C también están generando la desertización de las zonas tropicales del planeta provocando movimientos humanos masivos hacia el norte ¿por qué? Porqué en el norte deshelado hay agua.
El más atrás citado calentamiento global también está ocasionando el calentamiento del agua del mar. Este calentamiento provoca que el agua superficial tenga menos sal, se evapore más y se mueva menos. El clima de nuestra península ibérica lo generan las corrientes marinas que vienen de las costas del continente americano.
Paciente lector, o lectora, si quien nos trae la humedad y la temperatura a nuestra península ibérica camina más despacio, estaremos más calientes y más secos
Esos estudiosos que citaba más atrás predicen que el desierto del Sahara llegará a Astorga, Zaragoza y Barcelona a final de este siglo. No deben de andar muy equivocados, en Cataluña y Andalucía ya declararon el año 2023 el grado tres de emergencia por sequía, los embalses ya estuvieron vacíos.
Cuando tengamos aquí a veinte, treinta o cuarenta millones de gentes del Sur global que huyen de la sed, la solidaridad, el humanismo izquierdero se nos acabará en cuatro días; a los europeos ya se les ha acabado y ganan las elecciones candidaturas anti inmigración.
No está resuelto en el seno de nuestra sociedad el asunto de los que para algunos son refugiados y para otros ocupantes.
La religión, entre otras causas, ha sido el motivo que las libertades y la organización social no avanzaran al mismo ritmo en los últimos siglos en los países de Oriente que de Occidente.
Si partimos de la base que el reparto de la riqueza en Europa es injusto (España es el país con más desigualdades de la UE) una inmigración ilimitada colapsará los sistemas de ayuda y alterará la convivencia a corto plazo.
Podemos comprender que las gentes huyan del hambre y de la guerra, pero no podemos comprender que si su religión y sus costumbres fueron la causa de su miseria y de sus guerras, quieran venir a imponernos ni su religión ni sus costumbres. ¿Tenemos que ser nosotros los que nos adaptemos a sus costumbres y creencias religiosas, causantes de sus guerras, o ellos a las nuestras? ¿Nadie ha pensado que los que ahora vienen como refugiados políticos o emigrantes, un día quizá tomen lo que consideren por la fuerza?
La inmigración es un problema con un futuro incierto. No tengo una opinión firme sobre ello, tengo muchas dudas. No creo el argumento de la falta de mano de obra cuando tenemos 3.000.000 de parados y otros diez de medio parados. La inmigración favorece el empleo desregulado; esos inmigrantes vienen dispuestos a aceptar lo que le den sin preguntar si algún derecho les acoge, si le ofrecen un mísero salario y un colchón junto a un grifo con agua ya tienen más de la mitad de lo que soñó en su viaje hacia el paraíso; los inmigrantes vienen dispuestos a ser esclavos voluntarios y a la patronal le gusta el negocio. Ese inmigrante no querrá saber nada de convenios colectivos, ni de horarios laborales y esa vía será una por las que se irán desangrando las relaciones laborales ,para todos, aún más de lo que ya lo están, porque la mayoría vendrán a la economía sumergida, que lejos de disminuir aumentará.
Los propagandistas económicos del régimen dicen que necesitamos que varios millones de inmigrantes jóvenes se incorporen a nuestro sistema laboral y productivo porque será lo que de sostenibilidad a nuestro sistema de pensiones, ¿nuestro inútil empresariado va a generar esos millones de empleos? A los árabes no podemos ponerlos a hacer chorizos porque todo lo relacionado con el cerdo se lo prohíbe su religión, los sectores cárnico y agrícola se lo quedarán los chinos que carecen de escrúpulos. El único sector al que no le afectará la invasión inmigratoria será la administración pública, sector sueldazos, por eso la derechona su único proyecto político es el que ha sido siempre, ponerse a refugio del sueldo público. Esa derechona española no quiere la inmigración para competir y compartir con ella la riqueza, sino para explotarla y a su vez le facilite la explotación de los nativos pobres entrando en competencia directa con la mano de obra autóctona
¿A alguien se le ha ocurrido pensar que un país al que por la frontera del Norte emigran los titulados universitarios y por la del Sur inmigran analfabetos hambrientos la ruina está asegurada?
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