La transición.

La transición. El período de la historia de España que conocemos como transición comenzó el 20 de noviembre del año 1975 cuando murió Francisco Franco, un general del Ferrol que estuvo cuarenta años ejerciendo de capataz, pistola en mano, en la finca que la derecha hispana tiene de los Pirineos “pa bajo”. En las guerras civiles que hicieron los parásitos de la nación en el siglo XIX, conocidas como guerras carlistas, y en la última entre los años 1936- 1939, la holgazanería nacional conquistó los grandes jornales de la patria y el derecho a dejar dichos jornales en herencia a sus descendientes. Hay patriotas que el único heroísmo que han protagonizado es estar siglo tras siglo haciendo negocio con los siempre escasos recursos de las arcas de la patria. Tras la muerte del general capataz, la zanganería de la patria no transitó hacia lado ninguno, no se movió ni un fajín, capelo, birrete, tricornio o narco traficante. El gran negocio nacional de los patriotas, antes, durante y después de la transición es disfrutar y hacer negocios con los recursos de la patria.. En un alarde de imaginación política los que ocupaban el poder tomaron una decisión muy española; pensaron; si el mejor negocio en España es el gobierno, hagamos más gobiernos, hicieron diez y siete e inventaron los cacicatos o autonomías con 160.000 cargos políticos nuevos con sus correspondientes jornales a cuenta de la patria. El antiguo refranero decía que “el trabajo no era propio de hidalgos” para los señoritos modernos de la transición tampoco. Si la transición en España la hubieran gestionado políticos de verdad se hubieran preocupado de crear diez y siete fábricas en lugar de diez y siete gobiernos. En el país de la picaresca fueron los pícaros los que hicieron la transición, todos ellos están muy satisfechos por lo bien que les ha ido con el negocio de la democracia, la picaresca se ha consolidado como cultura nacional, el mismo partido que hace cinco años tuvo que salir del gobierno de la nación porque los jueces lo calificaron como BANDA CRIMINAL PARA DELINQUIR, ahora es el partido de la oposición. Los que perdonaron a Barrabás y a Isabel Díaz Ayuso son los mismos que condenaron a Jesucristo y a a Casado ahora carecen de escrúpulos para votar, otra vez, a la BANDA CRIMINAL PARA DELINQUIR. En España, antes, durante y después de la transición la ciencia política y económica dice que el gran negocio es vivir a cuenta del que trabaja. El imperio vaticano no transitó hacia lado ninguno, siguen al lado del enriquecimiento, parásito como toda la holgazanería nacional, antes y después de todas las guerras y de todos los regímenes políticos. Al imperio vaticano le permitieron no transitar nada, consiguió consolidar sus riquezas, quedarse en el mismo sitio y seguir aumentando su colosal patrimonio. A dicho imperio le permitieron quedarse donde estuvo siempre, desangrando la economía de la nación como lo había hecho todos los siglos anteriores El enriquecimiento del imperio de Cristo no se interrumpió, cuando murió el general le aumentaron las subvenciones. El imperio vaticano con sus supersticiones solo ha transitado, de tener muchos negocios educativos, sanitarios, residencias de ancianos, inmobiliarios, caritativos y estafadores, a tener muchísimos. Dicho imperio colaboró con entusiasmo con los represores de todos los gobiernos. Después que al último caído lo llevaran a su valle, su hinchada siguió disfrutando de las bicocas conquistadas sin transitar ninguno de sus hinchas hacia el servicio a la patria desde un puesto productivo. No penséis que el patriotismo español se puso a fabricar morteros, motos o cualquier otro artilugio para la modernidad, creó un negocio más duradero. disfrutar de los negocios y jornalazos que los citados cacicatos proporcionan a la patriótica derecha española. Desde el año 1939 hasta el 1975 tuvimos capitalismo neo liberal sin ir a votar, desde el año 1975 hasta este 2025 tenemos capitalismo neo liberal yendo a votar. Lo que más ha prosperado es el número de pobres porque el capitalismo neoliberal consiste en que para que unos pocos sean muy millonarios los demás tienen que ser muy pobres. Los muy millonarios españoles han conseguido sus millones a cuenta de la patria, haciendo aeropuertos sin aviones, autovías sin coches, trenes a trescientos por hora sin viajeros, siendo los jardineros, albañiles, basureros y barrenderos de la patria. Los únicos que hemos transitado somos la clase obrera. Antes de la transición, del trabajo se vivía en la pobreza y empezábamos a disfrutar del estado del bienestar, después de la transición, del trabajo se vive en la miseria y el estado del bienestar lo están convirtiendo en su negocio. Ochenta y cuatro años de neo liberalismo ininterrumpido han conseguido que el 30 % de los españoles estén en la pobreza. Antes de la transición las mafias de atracadores, aduladores, bandidos, bribones, beatos, bandoleros, corruptos, corruptores, canallas, cacos, caraduras, carteristas, chivatos, chorizos, cuatreros, delatores, descuideros, delincuentes, descarados, explotadores, embusteros, fanáticos, farsantes, forajidos, golfos, granujas, gazmoños, groseros, gorrones, gandules, holgazanes, hipócritas, histéricas, haraganes, huraños, horteras, insolidarios- ignorantes, incultos, jetas, jactanciosos, ladrones, lenguaraces, maleantes, miserables, meapilas, mojigatos, malhechores, mangantes, necios, narcotraficantes, ñoños, orates, ostentosos, ordinarios, obtusos, oportunistas, parásitos, pelotas, pícaros, pillos, puritanos con alma de bandidos, quejosos, quinquilleros, rateros, rácanos, rufianes, ruines, saqueadores, sinvergüenzas, soplones, santurrones, salteadores, timadores, traidores, tunantes, tramposos, usureros, vagos, wagos dobles, Xin oficio ni beneficio, yermos, zafios, zoquetes, zascandiles y zánganos se hacían su chabola con latas y cartones, después han transitado al chalet o al piso con calefacción que le da el gobierno y para que no roben les da sueldos vitalicios a gichos, gachises y churumbeles. Se siguen dedicando al trapicheo en general pero como viven de las subvenciones, el trapicheo es un ingreso extra. Después de la transición las subvenciones a los granujas son mucho mayores que los jornales de los obreros. Tenemos que hacer una segunda transición, y que la abnegada capitana de canoa de la actual fuerza armada, hija, nieta, biznieta y tataranieta de bien pagados marinos de otros siglos ponga una pescadería ¿Quién va a entender más de peces que la gente de mar? El verdadero patriota es el que sirve a la patria por 20.000 € al año, el que cobra 150.000 € no es un patriota, es una sanguijuela de la nación. Cuando hagamos la segunda transición se instalará como máximo sueldo de la patria 60.000 € y eliminaremos todos los cacicatos o comunidades autónomas El mayor negocio de la patria es ser fiscal, tener mamá puñetera y papá puñetero (por sus puñetas en las mangas), a esta familia no les quitarán el cargo nunca. En la transición nueva el hijo del camionero será el que mande en los transportes guerreros, la actual generala de la furgonetería nacional pondrá un taller de chapa y pintura, el hijo del pastor será el máximo mando en la cabriada de los novios de la muerte, Luciano Cifuentes Fernández, (Lucifer) el de la bodeguilla de mi barrio y el jefe de intendencia de la finca hispana que intercambien los puestos. No he desgastado nada la sesera en buscar una ocupación para los nietos de Rouco Varela porque se supone que no los tiene. Estimado lector; es posible que con lo que pone el papel hasta aquí pienses que el que lo ha escrito es bobo o está gilipollas, me da igual, yo vivo en un país en el que todos los que describo en el décimo tercer párrafo, antes de la transición y después de ella vivían y viven haciendo el zángano a cuenta de los 24.000.000 de obreros y parados que viven en la precariedad, la escasez y en la pobreza. Cuando hagamos la segunda transición me gustaría que transitáramos hacia la dignificación del trabajo y que se pague y se tenga en la máxima consideración a quien lo hace. A España la consideran unos pocos como su finca; cuando hagamos la segunda transición España tiene que ser el país de los 49.000.000156 españoles. Si algunos añoran una España que sea una finca con capataces a su servicio, después de la segunda transición yo quiero que sea una democracia con demócratas. Ante los que añoran los tiempos cuando la libertad estaba encarcelada yo pongo la frase que Don Miguel de Cervantes dejó en El Quijote, “La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad así como por la honra se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres.” Después de hecha la primera transición España ocupa en la UE el puesto de más desigualdades sociales y económicas después de Rumanía, cuando hagamos la segunda transición será para abandonar ese siniestro puesto, consecuencia de haber tenido zánganos gobernantes que han gobernado en beneficio de unas minorías de manos muertas. Esta denominación de manos muertas es como denominaron a la Iglesia Católica cuando la desamortización de Mendizábal en el siglo XIX; cuando hagamos la segunda transición habrá que hacer otra desamortización porque las manos muertas siguen siendo las mismas. Como los españoles hemos tenido que ir más veces al médico que al juez, cuando hagamos la segunda transición bajaremos el sueldo a los jueces y se lo subiremos a los médicos. No está bien que la que gestionaba las mascarillas en el ayuntamiento de Madrid cobre 95.000 € al año y un médico 40.000. El camino que hagamos hacia la segunda transición tiene que servir para salir de la picaresca, hay que dejar de subvencionar a los pícaros y a todos los del décimo tercer párrafo. En España no hemos tenido filósofos como en la antigua Grecia o en la Europa de los siglos XVIII y XIX, pero hemos tenido el refranero que encierra una filosofía más de páramos, sacristías y barrancas. Hay un refrán que dice: “tiene que haber tontos para que los listos vivan y tiene que haber listos para que los tontos espabilen” Si yo hubiera sido un político de la transición lo primero que hubiera hecho es poner a los españoles a leer. No estaría mal leer la historia de España, donde descubriríamos que los capones se los comieron los vagos y con los huesos les hicieron un caldo a los pobres. Hubiera trabajado para que un científico que investiga las vacunas ganara más que un ladrón de chatarra por pueblos, ciudades y polígonos industriales. Las “verdades” de entonces ahora se llaman “Fak news” los púlpitos de ahora se llaman COPE, es Radio, periódicos, cadenas de TV y redes modernas de comunicación. Hay millones de españoles que no han tenido un libro en la mano en su vida. Los listos siguen viviendo de los tontos como cuando se creó el refrán. España, antes, durante y después de la transición sigue siendo el país de la picaresca. El general se murió de viejo. Hacía años que habían designado a un descendiente de la dinastía borbónica para sustituir al general y para que pareciera que habíamos cambiado, en lugar de vivir en el Palacio del Pardo como el general se fue a vivir a otro palacio que se llama de la Zarzuela. Esto de la Monarquía es un asunto muy complicado de tratar para alguien como yo, que carezco de conocimientos profundos ni superficiales sobre que instituciones serían más convenientes para la gobernación del país. Hay muchas personas con reconocida capacidad intelectual que considera que en una democracia no debe haber ninguna institución que sea propiedad de ninguna familia; debemos ser los ciudadanos los que elijamos a los gobernantes para todas las instituciones del Estado. A mi juicio es un razonamiento bien fundamentado, con solidez desde el punto de vista democrático. El que la institución de la monarquía pertenezca, siglo tras siglo, al apellido Borbón (aunque sea tonto) y no al Ferrero (que alguno habrá listo) significa que ningún español podrá acceder a gobernar esa institución, que los españoles no podremos elegir a la persona que represente a España en el más alto cargo del Estado. Los españoles, menos en algún corto período de la historia hemos tenido reyes siempre. Nunca hemos tenido una monarquía de sangre española desde los Reyes Católicos. Los siglos XVI y XVII tuvimos a los Austrias, una dinastía centro europea; el primero que reinó de aquella estirpe fue Carlos I nos desangró las arcas para comprar el título de emperador de Alemania. El hijo, Felipe II, que nació aquí en Valladolid era más trabajador, pero muy beato, sus hijos y nietos fueron idiotizándose hasta que el biznieto acabó gilipollas perdido, quedó para la historia con el sobrenombre de “el hechizado” y no tuvo descendencia. La derecha civil, la derecha de uniforme y la derecha con sotana forman un solo cuerpo que se alimenta mejor a la sombra de una institución cuya forma de vivir es el eterno zanganeo. Así apoyándose unos en otros zanganean todos. El Rey, al no ser elegido, se tiene que sustentar sobre unas instituciones ocupadas desde hace siglos por los que se declaran monárquicos, que se considera como requisito imprescindible para poder acceder a los círculos del poder, no en vano cuando los políticos u otros altos funcionarios aceden al cargo lo hacen según el ritual establecido, que consiste en jurar la Constitución, que a su vez da legitimidad al rey. Todos los órganos del Estado, parlamentos, ejército, judicatura, tribunales, está ocupado por mini monarquías parásitas, auténticos viveros de holgazanes. Apellidos uniformados de ahora son refugiados de otros siglos amparados al abrigo de la monarquía actual. En España el uniforme militar, los tricornios, las togas, las aulas, las alcaldías, las diputaciones, y los coches oficiales pasan de padres a hijos, los carnés del paro, la pobreza y la miseria también. Los que ganaron las guerras civiles de otros siglos aprovecharon sus victorias para ocupar las instituciones y consolidar su poder. Cuando murió el capataz ferrolano con galones de general que había ganado la última guerra, un tristísimo funcionario del régimen, con el habla entrecortada por la pena, que ostentaba el cargo de presidente del gobierno, Carlos Arias Navarro, salió por la TV y nos dijo “españoles, Franco ha muerto”, tres días después, un Borbón estaba en el cargo de rey siguiendo las órdenes y cumpliendo el testamento del general capataz muerto. La primera cualidad que descubrimos al Borbón es que era un torpe piloto de motos. El Borbón pronto se dio cuenta que para el cargo de ayudante y presidente del gobierno aquel funcionario triste y con grandes orejas de hiena no valía. La nueva situación requería caras nuevas, al poco tiempo el Borbón nombró a otro funcionario del régimen que quedaba muy bien en las fotos, Adolfo Suárez Illana, que fue el primer presidente de gobierno de este tinglado democrático que tenemos, del que tan contentos están banqueros, capitalistas, obispos, gitanos y ladrones del más diverso pelaje. Más atrás habrás leído una serie de personajes de los que abundan en la sociología hispana que se dedican al ladroneo más diverso y a saquear a España de los recursos que el pueblo produce. Suárez fue presidente del gobierno entre los años 1976 y 1981. La época que ahora denominan “la Transición,” como su historia ya está escrita por otros más conocedores de los pormenores del personaje que yo, me limitaré a decir que dicha transición fue la época, en la que el franquismo en su conjunto se integró como demócratas de toda la vida en el nuevo cobertizo de la democracia .Éste Suárez estuvo en la política en un partido fundado por él que se llamó UCD (Unión de Centro Democrático). La derechona española se refugió en este partido, pero como el tal Suárez no le era de fiar, ni era de la casta noble del franquismo, aunque fuera un alto funcionario del régimen, se dedicaron a destruir el partido desde dentro hasta el punto de que hubo un intento de golpe de estado que le costó el cargo de presidente del gobierno. A partir de entonces el partido UCD acabó desapareciendo. La derecha montó otro partido más beato, más gazmoño y más ladrón, que primero se llamó Alianza Popular (AP) y luego Partido popular (PP). A esta burguesía parásita y zafia de misa, rosario y escopeta, fue Suarez el que le dio el salvoconducto para pasar de la dictadura a la democracia incólumes de culpas. Hasta le ha parecido mal que un sector de españoles desentierre de las cunetas a sus familiares asesinados durante el tiempo que estuvo de capataz de la patria el general ferrolano. Esto de “la transición” es difícil de explicar. Si decimos a los franquistas que hubo transición nos dirán que sí, porque no manda ningún general y han conseguido cargos hasta los comunistas. Si le decimos al obrero lo de la transición nos dirá que transitó de la miseria de la dictadura a la pobreza de la democracia, del empleo fijo, al empleo eventual y precario, eso de la transición le costará trabajo creerlo. Para los ricos la transición consistió en la consolidación de su poder y riqueza y para los pobres en la consolidación de su pobreza. Ahora la hinchada de la Plaza de Oriente (PP+VOX), tratan con todo descaro de restaurar el franquismo, me atrevería a decir que hasta sin rey, con leyes restrictivas que impiden el acceso a la justicia de los más pobres, reformas laborales que no son más que pelotazos económicos conseguidos por los sindicatos patronales que convierten a los obreros en esclavos. El sistema heredado de la tan cacareada transición es una democracia de ínfima calidad porque la han construido los franquistas; los que vitoreaban al capataz gallego en la Plaza de Oriente. ¿Qué solidez pueden tener nuestras libertades y derechos si el pueblo no luchó por ellas, si no que fueron una concesión del franquismo? Pues ahora el franquismo redivivo dispone de ellas para su negocio. Los que creíamos que la democracia significaba respeto por los derechos ciudadanos nos avergonzamos que haya una mayoría que no valore el verdadero significado de la democracia y se entregue de forma ovejuna a los intereses de una minoría corrupta y depredadora de los bienes de la nación. El citado Suárez murió y un pueblo inculto, cerril, canalla y miserable, se deshizo en elogios hacia el muerto, al que en vida traicionaron, vilipendiaron y no votaron. Esta es España. Todavía no he acabado de escribir todo sobre la transición presidida por el Borbón. Como la olla del Estado no daba más de sí, ni había cucharas para todos, tuvieron que inventar una olla más grande que abasteciera diez y siete cazuelas más (autonomías), de cada cazuela salen varios platos (provincias), de cada plato muchas tazas (pueblos). Tuvieron que montar todo este tinglado para procurarle acomodo a las generaciones del posfranquismo sociológico, los que cuando Franco vestían pantalones campanos. Seguro que se me olvidarán cientos de cargos, pero ahora tenemos en el cargo mejor pagado al Borbón con su estirpe, un presidente del gobierno con sus ministros/as, debe de haber cerca de dos docenas. En cada una de las cincuenta provincias hay un delegado/a y un subdelegado/a del gobierno con sus correspondientes/as secretarias/os, queridas/os, cuñadas/os, correveidiles/as y la correspondiente fauna del partido. En cada ministerio hay un secretario/a de estado, un subsecretario/a, un vicesecretario/a, un director/ra general/la, un subdirector/a general/la, un adjunto/a al secretario/a, más los del partido que se juntan a ellos, todos con sus correspondientes novias/os y cuñadas/os. Tenemos infinidad de consejeros/as con sus correspondientes vice consejerías y todos con sus correspondientes escoltas/os, sus coches oficiales con sus correspondientes chóferes y choferesas y tenemos infinidad de recovecos para que los políticos que van quedando para la chatarra encuentren acomodo en un Parlamento Europeo, un Consejo de Estado, un Tribunal de Cuentas, un Banco de España, una presidencia de una federación deportiva. Lo de los jueces no lo conozco, pero una vez leí una entrevista que le hicieron a uno en un periódico, dijo que ganaba 130.000 € al año, para él y para su marido. Tenemos dos asambleas con cerca de 600 diputados/as y senadores/as con una bien nutrida plantilla de intérpretes/as porque los de Gerona no se entienden con los de Vitigudino y los de Bilbao no se entienden con los de Santander. En cada cacicato, o autonomía se repite la plantilla y hay un presidente/a con sus mini ministros/as y con sus correspondientes secretarios/as, subsecretarios/as, o vicesecretarios/as, directores/as, subdirectores/as. En cada provincia hay un delegado/a de gobierno autónomo, un sub delegado/a. El resultado después de cuarenta años es, que para que los monárquicos que tienen la cuchara por el mango puedan comer tajadas, a los demás no les tocan más que los huesos y las cáscaras de las patatas. Pero claro; inmediatamente tenemos que preguntarnos ¿el que no hubiera Rey significaría que todas esas mini monarquías no iban a seguir dónde están? En los dos últimos siglos en España hemos tenido monarquías, dictaduras, repúblicas, revoluciones, paces a palos y guerras, pero hay apellidos a los que para ellos nunca se secaron las ubres de la patria. Ya un Milán del Bosch conspiró contra un Borbón hace dos siglos. Cuando el jefe ferrolano de la falange murió, los hijos de los falangistas encontraron un viejo caserón en desuso durante los últimos cuarenta años con las letras PSOE en la fachada. Lo modernizaron colgándole una pancarta con un letrero que ponía “cien años de honradez”. El populacho, cansado que le roben los patriotas que gobiernan desde los tiempos medievales creyó que éstos de la pancarta representaban algo nuevo y votaron a su favor en las elecciones del 82. Pisar las primeras moquetas del poder y empezar a quedarse con las primeras mordidas todo fue uno. El PSOE gobernó durante catorce años, pero cuando dejó de hacerlo, la burguesía del partido se distribuyó por todas las instituciones y empresas nacionalizadas por ellos mismos, o en chiringuitos como el Consejo de Estado, Tribunal de Cuentas, Endesa, Repsol, Telefónica, REE y otros cientos de refugios que yo desconozco con un sueldillo de 100.000 € para arriba se llenaron con los nuevos monárquicos. Es como si hubiera un pacto; todos pastan en la pradera del Estado aunque reserven para el toro Borbón los mejores humedales del pasto. ¿Deberíamos convertirnos todos en toreros y meter a éste ganao en la plaza de la república? Cuando hay que usar la palabra patriota para defender el sueldazo que tan generosamente les paga la Patria, lo hacen con gran ardor. Y tienen razón, como no lo van a hacer, con lo bien que les trata su alimenticia patria. No tengo noticia de que de todas estas mini monarquías haya salido nunca nadie para dedicarse a la industria, al comercio o a hacer algo beneficioso por su país que sería lo propio de los capitalistas. Mientras encuentren mamandurrias para ellos y sus sagas familiares espoliando los recursos de la nación no se van a preocupar en ganarse la vida en la actividad productiva. ¿Cuál es la actividad empresarial de la familia Aznar? Me refiero a actividad industrial o comercial, no a montar un chiringuito llamado empresa para hacer de intermediario en la venta de viviendas sociales a fondos buitre y a través de él estafar al estado. Su espabilado yerno puso de moda la palabra “conseguidor”, aprovechando el puesto de yernísimo para conseguir pelotazos de la más diversa índole imitando a la saga familiar en la que consiguió incrustarse, aunque para ello tuviera que casarse con la fea de la hija. ¿Cuántas empresas hay en Castilla la Mancha, o en cualquier lugar de España que tengan unos beneficios de 300.000 € al año, que es lo que gana la Cospedal con sus múltiples cargos por decir mentiras las veinticuatro horas del día, los 365 días del año y además estar en el sitio adecuado para adjudicarle hospitales públicos a las empresas de su marido? Mientras no consigamos expulsar del estado a los Aznares, Gallardones, Trillos, Fragas y ese inmenso etc., etc.… de apellidos pegados a las ubres de la patria desde tiempos inmemoriales, no empezaremos a desmontar la monarquía. En una palabra, la transición acabará, cuando el último franquista desaparezca de la administración pública. Para eso es necesaria una ley que limite a dos miembros de una misma saga familiar los que puedan acceder a un puesto de la administración pública, o cuando menos alguna medida que prevenga que de los cargos de la administración no tenga la exclusividad de su disfrute la casta descendiente de los que desde hace siglos gobernaron a España, conduciéndola de ruina en ruina. El rey y la burguesía se dan cobertura política mutuamente. Estamos acostumbrados a oír decir a toda la derechona que son monárquicos, hasta los socialistas son monárquicos desde que confraternizaron como compañeros de partida en este hispánico y patriótico patio de Monipodio y dieron por finiquitados los cien años de honradez. Hablan de reformar la Constitución; pero no penséis que es para consolidar en ella los derechos sociales, no, es para que las hijas del rey nuevo puedan seguir en el chollo con el amparo de las leyes. ¿Hay peligro de que desaparezca la monarquía? Pues no tiene fácil su continuidad. El desprestigio de la institución es creciente por los casos de corrupción del monarca emérito y no solo por la acción política de los partidos que se declaran republicanos. Creo recordar que hace años IU pidió en el congreso de los diputados formar una comisión que investigara las cuentas del personaje, que entonces era Rey. No fue posible tal comisión porque se opusieron los otros partidos, que como buenos súbditos y compañeros de rapiña que son, acompañaban al Rey en su corrupción. Ahora han vuelto a pedir dicha comisión varios partidos y los mismos que se opusieron antaño se han vuelto a oponer ahora. Que el espantajo medieval de Arabia le dé un saco de dinero al descendiente de Martín el Humano por favorecer los negocios de los mafiosos del IBEX 35, a mí me importa poco; lo que si me asienta mal es que siendo el “campechano” el primero que tenía que cumplir con su país y ser un ejemplo para todos, aunque solo fuera por lo bien que le mantiene, se lleva el saco de su botín a un paraíso fiscal para no pagar impuestos y luego le pagamos el jornal de rey, con los impuestos que si pagamos los súbditos. El primer patriota tenía que ser el Rey, pues no lo es, es el primer defraudador. Yo le exijo que traiga todas sus cuentas y sus trampas a España, sin dejar ni un solo euro, y de paso que le diga a los cacos del IBEX 35 que alardean de ser amigos suyos cuando quieren fardar de la altura de sus relaciones sociales, (que tienen 996 cuentas en los mismos paraísos fiscales que las tiene él), que repatríen el dinero. Los euros que tiene escondidos el Monarca-co y los euros que tienen escondidos los cacos de las 34 empresas, de las 35 de la citada cueva bursátil, que los traigan inmediatamente que nos hacen falta para contratar más médicos, más camas, más equipos de protección para los que se enfrentan al virus a cara “casi descubierta”. El neo liberalismo es el robo, no pagar impuestos los que ganan mucho, es perjudicar a los que ganan poco; cuando un pobre escucha a un rico predicar las bondades de la bajada de impuestos, el pobre debe coger a pedradas al rico.´ Hubo una época en España que los Borbones se peleaban entre ellos por poseer la llave de la despensa de la patria. Había dos ramas, isabelinos y carlistas, los isabelinos eran partidarios de la reina que entonces estaba en el trono, una tal Isabel, puta a dos horas, cuando era de noche y cuando era de día (los borbones actuales se tenían que apellidar Puigmoltó, apellido de un capitán de la guardia de aquella reina). Los carlistas eran partidarios de un Borbón que se llamaba Carlos, por eso se denominaban carlistas, que quería ser él el que manejara la llave de la despensa y la bodega de la patria. Los más fanáticos, los más brutales, los más retrógrados y los más gazmoños eran los partidarios del Carlos que hubiera reinado con el nombre de Carlos V. En ese bando estuvieron, en primer lugar el imperio vaticano con los curas trabuco en mano; los que ahora son de Bildu, que entonces se denominaban como requetés y otras especies diversas de bandidos que aprovechaban la guerra para robar de todo, hasta los vestidos de soldados; los catalanes de Junqueras, ahora ERC; no podían faltar los jesuitas del PNV ni toda la carcunda y brutalidad de la patria que se ha derramado del PP y ahora se llama VOX. Todo el facherío hispano, más los independentistas de ahora, tienen un pasado común compartido de guerras contra España que conocemos como guerras carlistas. En el párrafo pasado describo de forma muy resumida a algunos de los socios del gobierno actual y a casi toda la oposición; Compañera, compañero, estamos entre la espada y la pared, nos quedamos con los parásitos, o elegimos a los ladrones.

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