La holgazanería del sistema
La holgazanería del sistema.
Los sociólogos y estudiosos que analizan a los diferentes grupos sociales que componemos el paisanaje que vivimos de los Pirineos para abajo no son muy prolíficos en publicar sus trabajos, o lo hacen desde un punto de vista políticamente correcto.
Los análisis que yo haga nunca serán considerados como el trabajo de un experto, sino como el entretenimiento de un jubilado que no es ajeno a observar lo que pasa en el mundo que le rodea.
Con lo poco de la historia de España que conozco, mi opinión es que los Reyes Católicos cuando expulsaron a los judíos, que eran los que dominaban la ciencia y el dinero, se equivocaron, deberían haber expulsado al clero, a todo el imperio vaticano, desde el primer cardenal hasta el último sacristán.
Este imperio propagador del esoterismo nunca promovió la sabiduría ni la inteligencia, sino la ignorancia y el fanatismo; se enriquecieron y se siguen enriqueciendo hasta el infinito a costa del trabajo y de la pobreza de los que trabajaban y trabajan; mientras que el clero moría de gota, pero no agotado, el pueblo moría de hambre.
Hago mías las palabras del sabio, ya fallecido, D. José Luís San Pedro, profesor de economía y escritor, que decía que el mayor servicio que podía hacer la Iglesia Católica Apostólica y Romana a España es largarse todos para su país, el Vaticano y dejar a España en paz los próximos mil años.
el rey Felipe III expulsó a los moriscos, que eran los que trabajaban pero no pudo expulsar a los gitanos que ya entonces eran una etnia de ladrones. Vinieron a robar y robando siguen.
Me gustaría saber que mérito han hecho los gitanos para disfrutar del premio de vivir a cuenta de los que trabajan. Disfrutan de todos los derechos sin aportar nada, delinquen impunemente, incumplen todas las ordenanzas y todas las leyes.
Hay una cosa que me gustaría saber, y es la siguiente: a mediados de los años sesenta del pasado siglo comenzó su actividad terrorista la banda vasca ETA. Después de 55 años de terrorismo, hasta el año 2010, asesinó a 850 ciudadanos, miles de heridos y otros muchos daños. Lo que me gustaría saber es: ¿Cuántos asesinatos han cometido los gitanos desde el año 1964 hasta ahora? ¿Y si no fuera el primer grupo terrorista de España ETA, sino los gitanos? No dispongo de datos para saber si han matado más los gitanos o ETA, pero robar han robado infinitamente más, llevan haciéndolo cinco siglos y no hay pueblo ciudad o calle, polígono industrial, urbanización, campo o monte donde los gitanos no hayan robado. Los gitanos han conseguido que al timo, a la estafa, la picaresca, la vagancia y a la holgazanería se las reconozcan en la Constitución como derechos fundamentales, como señas de identificación de su “curtura.”
De los gitanos ya escribió Don Miguel de Cervantes Saavedra en sus Novelas Ejemplares. En otros siglos fueron salteadores de caminos bandoleros y ladrones, ahora asaltan polígonos industriales, urbanizaciones de viviendas, narcotraficantes o bandas del BMW o las ayudas del Estado.
La sociedad española de pasados siglos, se componía y en el actual se compone:
1º- En el más alto escalón de ahora están, el rey, los corruptores del IBEX 35 y el clero que sigue viviendo gratis engañando y explotando a los de arriba y a los de abajo, como siempre.
2º- En el medio estaban los nobles de provincias, los hidalgos que vivían de las propiedades, títulos y prebendas que les concedía el rey. Los del medio de ahora son los monárquicos del mercado que viven de la corrupción, de los pelotazos que les conceden los gobiernos compinches y de los pesebres de la administración de la patria.
Al clero en la desamortización del ministro Mendizábal en el siglo XIX ya lo calificaron como “manos muertas”, o sea improductivas.
Tenemos dos capas de zánganos, una por arriba de 40.000 montada en Audi y otra por debajo de 700.000 montada en “fregoneta”.
3º- En el tercer grupo se puede integrar el resto de la población que vivía en la miseria vestida de andrajos, en el analfabetismo que le infundían los del Audi y ahora viven en la pobreza, en la ignorancia y vestida del mercadillo.
Un sociólogo fino diría que la sociedad española es rica en matices y muy variada; un sociólogo de barrio obrero cree, con lo poco que ha leído, que en la sociedad de ahora la variedad en matices sigue. Para los matices de ahora nuestro diccionario es muy abundante.
En la sociedad española hemos tenido siempre y seguimos teniendo, abundancia de: atracadores, acalorados, bribones (hasta el rey tuvo un barco al que puso de nombre Bribón) botarates, beatos, bandidos, bandoleros, cacos, canallas, caraduras, carteristas, chivatos, cobardes, cuatreros, corruptos, delatores, estafadores, explotadores, faltones, golfos, granujas, gazmoños, groseros, holgazanes, ignorantes, incultos, insolidarios, jetas, ladrones, maleantes, mercheros, meapilas, mojigatos, miserables y puritanos con alma de bandidos, parásitos, pelotas, pícaros, (España es conocida en el mundo como el país de la picaresca desde hace siglos, ahora lo es por la corrupción), pillos, prevaricadores, quinquilleros, rateros, rufianes, rústicos, saqueadores, , santurrones, sinvergüenzas, soplones, timadores, traidores, vagos, zafios, Zíngaros y zánganos y alguna especie más que no tendré catalogada; el sociólogo que considere que esto es la diversidad sociológica de España, es porque él se considera en alguno de esos grupos. Lo que yo veo es un exceso de granujería.
En la cima de la escalera está Felipe VI, el último de la estirpe de la monarquía que importamos hace más tres siglos de la estirpe francesa de los Borbones.
El padre de este Felipe VI, Juan Carlos I, reinó desde 1975 hasta 2014. Franco nos dejó a este Juan Carlos como rey y máxima representación institucional hereditaria, primero como heredero de él y luego como continuador de las antiguas monarquías de pasados siglos. No hay una opinión unánime y no sé si mayoritaria o minoritaria entre la ciudadanía de aceptación de la monarquía. Hay un sector de la sociedad española que considera que una monarquía no es la fórmula más democrática de representación política.
La historia de los Borbones está escrita en la historia de España, invito al lector a leerla, solo diré que sus reinados fueron escasos de virtudes y que de los apellidos franceses que se han asentado por aquí nos han dado más resultado los Renault, Peugeot o Citroën que el apellido Borbón.
El Juan Carlos I, ahora rey emérito se escapó para un principado o emirato árabe a disfrutar de los dineros de sus pillajes siguiendo con la tradición Borbónica de pasados siglos.
Desde que se restauró la monarquía ya no existe una corte de aquellos zánganos cortesanos que vivían de las prebendas que les concedía el rey, ahora los que se declaran monárquicos están repartidos por las instituciones del Estado, gobiernan la nación, disfrutan de la administración pública y se enriquecen con la extracción de los recursos públicos, para ello cuentan con el beneplácito de políticos cómplices, a la vez que silencian las granujerías y las mordidas del monarca emérito.
Las estirpes de holgazanes expoliadores de las arcas públicas que ocupan todos los recovecos de la patria, son los continuadores de antiguos nobles e hidalgos de pasados siglos que tenían por principio filosófico de la vida el refrán que dice, “administrador que administra y enfermo que se enjuaga, algo traga,” pueden componer el primer escalón sobre el que se asienta la monarquía. En este escalón puede asentarse gente muy variopinta, puede haber funcionarios de tercer nivel con sueldo de 30.000 € que se apuntaron a la política, sus partidos ganaron las elecciones, salieron elegidos diputados y llegaron a ocupar altos cargos. Sus partidos perdieron las elecciones pero ellos se quedaron en puestos de 90.000 € de jornal. Estos son monárquicos llueva o truene. Son monárquicos todos los uniformados con estrellas porque las heredarán sus hijos, nietos, biznietos y tataranietos. Si la monarquía es hereditaria, los galones, los birretes, las togas, los tricornios y todo alto cargo también.
Los reyes antiguos vivían rodeados de esotéricos fanáticos que les amenazaban con ir a unas llamas eternas a los cinco minutos de morirse si no les dejaban a ellos de herencia palacios y dehesas.
El primer grupo de trincones de la patria lo componían, en primer lugar el rey y su monarquía; rodeado de una inmensa corte de aduladores laureados, condecorados y bien abastecidos de cazaderos y riquezas; todos bendecidos con el agua del regato que pasaba junto al castillo, que el hipnotizador del esoterismo religioso les decía que era bendita si le invitaban a chocolate con picatostes.
La monarquía, la corte, el imperio vaticano y la granujería de los altos y bajos fondos vivieron a cuenta del trabajo de los españoles que trabajaban y ahora viven a cuenta de los impuestos que aportan los españoles que trabajan.
En la descripción de la sociedad que hacen los estudiosos oficiales de la sociología no hay corruptores ni corruptos, ni pícaros, ni vagos, en la sociedad que yo veo si los hay.
Todas esas judicaturas que los PPs (PP+VOX) no quieren cambiar, ni los que las ocupan quieren dimitir, cobran jornales de 120.000 € o más, el gurú del Banco de España 170.000, la presidenta del congreso 220.000
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