El emérito

Desde mi punto de vista España no es un país monárquico, ni republicano ni anarquista; España es un cachondeo, o como dijo el escritor Álvaro de la Iglesia, el país del guirigay. Si los del Paraguay son paraguayos y los del Uruguay son uruguayos, los españoles, el país del guirigay, seremos guirigayos. Somos de los países más antiguos de Europa. En los primeros siglos de nuestra existencia la forma de gobierno era la monarquía, como los españoles no producíamos más que guerreros, curas y analfabetos, pues importábamos las dinastías reinantes en el extranjero para que gobernaran en España, asesorados e idiotizados por los brujos del imperio vaticano que aprovechaban la ocasión para acumular poder y riquezas. Nos quedamos sin dinastía a quien obedecer; a los que mandaban aquí les venía mejor tener a un figurante en el poder para poder robar ellos a la sombra del monarca. Importamos otra monarquía de Francia, los Borbones. El primero gobernó con el nombre de Felipe V. Recomiendo al lector que lea la historia de España para informarse, solo diré que no es el “campechano” el primero de su estirpe que tiene que salir de estampida del país por falta de honradez. Un antepasado del actual emérito, Carlos IV huyó a Francia y vendió la corona al general francés Napoleón. A Fernando IV lo sucedió su hijo, Fernando VII, un canalla redomado; recordado como “el rey felón” en la historia A éste lo sucedió su hija, Isabel II, la reina más puta que hemos tenido; de hecho el actual emérito se tenía que apellidar Puigmoltó, como el capitán de la guardia al que le atribuyen la paternidad del bisabuelo del actual cazador de elefantes. El abuelo del novio de la Corina también salió de estampida porque los españoles estaban hasta la pernaca de atracadores y de miseria y proclamaron una república. Hay dos grupos sociales que han logrado imponer sus creencias y formas de actuar en la política española, los curas con su esoterismo y sus fantasías y los gitanos con su picaresca y su maldad. La política española está gitanizada por los que alardean de beatos, que no de buenos cristianos. Las guerras civiles que hemos hecho fueron para conquistar los jornalazos de la patria la elite de holgazanes que las ganaron. Hemos logrado algunas paces, como el “abrazo de Vergara” que puso fin a la primera guerra carlista. Después de siete años de guerra civil, los generales de uno y otro bando llegaron a la conclusión que lo mejor era pasarse todos al bando del gobierno y seguir cobrando de las arcas del estado. Se podían haber dado cuenta antes de empezar, por lo menos nos habíamos ahorrado los siete años de guerra o el “abrazo de la transición” de 1978, tres años después de acabar la dictadura del general capataz del Ferrol. En ambos casos todos los bandos quedaran disfrutando de los jornalazos más atrás citados. . La transición fue otro abrazo entre la derecha que llevaba siglos instalada a la sombra de los jornalazos de la patria y los yeyés que había generado el franquismo, la mayoría hijos de los falangistas. La izquierda tuvo que amansarse, no le quedaba otra alternativa que no molestar para acceder a algunos cargos que se crearan nuevos. Si decimos a los franquistas que hubo transición nos dirán que sí, porque no manda ningún general y han conseguido cargos hasta los comunistas. Si le decimos al obrero lo de la transición nos dirá que transitó de la miseria de la dictadura a la pobreza de la democracia, del empleo fijo, al empleo eventual y precario, eso de la transición le costará trabajo creerlo. Para los ricos la transición consistió en la consolidación de su poder y riqueza y para los pobres en la consolidación de su pobreza. Todavía no he acabado de escribir todo sobre la transición presidida por el Borbón. Como la olla del Estado no daba más de sí, ni había cucharas para todos, tuvieron que inventar una olla más grande que abasteciera diez y siete cazuelas más (autonomías), de cada cazuela salen varios platos (provincias), de cada plato muchas tazas (pueblos). Tuvieron que montar todo este tinglado para procurarle acomodo a las generaciones del neo franquismo sociológico. Seguro que se me olvidarán cientos de cargos, pero ahora tenemos en el cargo mejor pagado al Borbón con su estirpe, un presidente del gobierno con sus ministros/as, debe de haber cerca de dos docenas. En cada una de las cincuenta provincias hay un delegado/a y un subdelegado/a del gobierno con sus correspondientes/as secretarias/os, queridas/os, cuñadas/os, correveidiles/as y la correspondiente fauna del partido. En cada ministerio hay un secretario/a de estado, un subsecretario/a, un vicesecretario/a, un director/ra general/la, un subdirector/a general/la, un adjunto/a al secretario/a, más los del partido que se juntan a ellos, todos con sus correspondientes novias/os y cuñadas/os. Tenemos infinidad de consejeros/as con sus correspondientes vice consejerías y todos con sus correspondientes escoltas/os, sus coches oficiales con sus correspondientes chóferes y choferesas y tenemos infinidad de recovecos para que los políticos que van quedando para la chatarra encuentren acomodo en un Consejo de Estado, un Tribunal de Cuentas, un Banco de España, una presidencia de una federación deportiva. Lo de los jueces no lo conozco, pero una vez leí una entrevista que le hicieron a uno en un periódico y dijo que ganaba 130.000 € al año, para él y para su marido. Tenemos dos parlamentos con cerca de 600 diputados/as y senadores/as con una bien nutrida plantilla de intérpretes/as porque los de Gerona no se entienden con los de Vitigudino y los de Bilbao no se entienden con los de Santander. En cada cacicato, o autonomía se repite la plantilla y hay un presidente/a con sus mini ministros/as y con sus correspondientes secretarios/as, subsecretarios/as, o vicesecretarios/as, directores/as, subdirectores/as. En cada provincia hay un delegado/a de gobierno autónomo, un sub delegado/a. Los asesores del funcionario que vive en el palacio de La Moncloa no cogen en el AVE. El resultado después de cuarenta años es, que para que los monárquicos que tienen la cuchara por el mango puedan comer tajadas, a los demás no les tocan más que los huesos y las cáscaras de las patatas. Pero claro; inmediatamente tenemos que preguntarnos ¿el que no hubiera Rey significaría que todas esas mini monarquías no iban a seguir dónde están? En los dos últimos siglos en España hemos tenido monarquías, dictaduras, repúblicas, revoluciones, paces a palos y guerras, pero hay apellidos a los que para ellos nunca se secaron las ubres de la patria. Ya un Milán del Bosch conspiró contra un Borbón hace dos siglos. Cuando el jefe ferrolano de la falange murió, los hijos de los falangistas encontraron en un viejo caserón en desuso durante los últimos cuarenta años con las letras PSOE en la fachada. Hicieron una pancarta con un letrero que ponía “cien años de honradez”. El populacho, cansado que le roben los patriotas que gobiernan desde los tiempos medievales creyó que éstos de la pancarta representaban algo nuevo y votaron a su favor en las elecciones del 82. Pisar las primeras moquetas del poder y empezar a quedarse con las primeras mordidas todo fue uno. El PSOE gobernó durante catorce años, cuando dejó de hacerlo, la burguesía del partido se distribuyó por todas las instituciones y empresas nacionalizadas por ellos mismos, o en chiringuitos como el Consejo de Estado, Tribunal de Cuentas, Endesa, Repsol, Telefónica, REE y otros cientos de refugios que yo desconozco con un sueldillo de 100.000 € para arriba y se convirtieron en los nuevos monárquicos. El pacto constitucional consiste en pastar todos en la pradera del Estado, aunque reserven para el toro Borbón los mejores humedales del pasto. Deberíamos convertirnos todos en toreros y meter a éste ganao en la plaza de la república. Pero eso sí; cuando hay que usar la palabra patriota para defender el sueldazo que tan generosamente le paga la Patria, lo hacen con gran ardor. Y tienen razón, como no lo van a hacer, con lo bien que les trata su alimenticia patria. No tengo noticia de que de todas estas mini monarquías haya salido nunca nadie para dedicarse a la industria, al comercio o a hacer algo beneficioso por su país que sería lo propio de los capitalistas. Mientras encuentren mamandurrias para ellos y sus sagas familiares espoliando los recursos del país, ¿para qué se van a preocupar en ganarse la vida en la actividad productiva? ¿Cuál es la actividad empresarial de la familia Aznar? Me refiero a actividad industrial o comercial, no a montar un chiringuito llamado empresa para hacer de intermediario en la venta de viviendas sociales a fondos buitre o a través de él estafar al estado. Su espabilado yerno puso de moda la palabra “conseguidor”, aprovechando el puesto de yernísimo para conseguir pelotazos de la más diversa índole imitando a la saga familiar en la que consiguió incrustarse, aunque para ello tuviera que casarse con la fea de la hija. ¿Cuántas empresas hay en Castilla y León o en cualquier lugar de España que tengan unos beneficios de 90.000 € al año, que es lo que gana un consejero de la comunidad autónoma? Mientras no consigamos expulsar del estado a los Aznares, Gallardones, Trillos, Fragas y ese inmenso etc., etc.… de apellidos pegados a las ubres de la patria desde tiempos inmemoriales, no empezaremos a desmontar la monarquía, En una palabra, la transición acabará, cuando el último franquista desaparezca de la administración pública. Para eso es necesaria una ley que limite a dos miembros de una misma saga familiar los que puedan acceder a un puesto de la administración pública, o cuando menos alguna medida que prevenga que de los cargos de la administración no tenga la exclusividad la casta descendiente de los que desde hace siglos gobernaron a España, conduciéndola de ruina en ruina. El rey y la burguesía se dan cobertura política mutuamente. Estamos acostumbrados a oír decir a toda la derechona que son monárquicos; hasta los socialistas son monárquicos desde que confraternizaron como compañeros de partida en el hispánico patio de Monipodio y dieron por finiquitados los cien años de honradez. Hablan de reformar la Constitución; pero no penséis que es para consolidar en ella los derechos sociales, no, es para que las hijas del rey nuevo puedan seguir en el chollo con el amparo de las leyes. Esta familia de los Borbones la importamos de Francia, como los perfumes, hace más de tres siglos, aquí no hemos sido capaces ni de tener reyes propios ni de ser republicanos y de los perfumes solo hemos inventado el olor a ajo. Al ser un sistema hereditario, la derechona que lo sustenta también tiene sus propias dinastías en la administración del estado. Tenemos dinastías de tricornios y de todo tipo de uniformes y cargos en todos los rincones de la administración pública desde que llegaron los primeros Borbones e incluso antes ¿Hay peligro de que desaparezca la monarquía? Pues no tiene fácil su continuidad. El desprestigio de la institución es creciente por los casos de corrupción del monarca emérito y no solo por la acción política de los partidos que se declaran republicanos.

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