Los libros

Los libros , No escribiré a favor de los libros porque otros que saben más que yo ya lo hicieron. En los 66 años que llevo leyendo nunca leí nada en contra de ellos. En mi tiempo de ocio de jubilado, me entretendré en hacer algún comentario sobre las consecuencias negativas que según mi opinión, ha tenido la fabricación masiva de libros que ya está pagando la humanidad. Durante todos los siglos pasados fueron miles los hombres y las mujeres que dejaron escrita su ciencia y su imaginación en libros que permanecen entre nosotros como tesoros del pensamiento humano. Unos han servido para bien y otros para mal Como el escrito va contra la masiva fabricación de libros la fecha más adecuada creo que es el año 1440 del calendario vaticano, cuando el alemán Johannes Gutenberg inventó la imprenta. Este invento facilitó la impresión de libros de forma industrial. Desde entonces la propagación de los saberes impresos recibió un impulso definitivo. Los números siguientes creo que me ayudarán a explicar el razonamiento que intento elaborar. Un día consulté en la nueva casa de la sabiduría (el Google) y pregunté cuantos años llevábamos aquí los individuos de nuestra especie, los homo sapiens, y me contestó que entre 300.000 y 200.000. Como mis estudios sobre las ciencias son cero patatero, lo más adecuado es dejarlo en el término medio, 250.000. Puse mi imaginación en el uno de enero del año uno, la puse a andar y cuando llevaba andando 249416 años, llegué a una ciudad llamada Maguncia, en un país que entonces se conocía como Sacro Imperio Romano Germánico, y hoy conocemos como Alemania. El calendario que usaban para contar el tiempo ponía que aquel año era el 1440. Un paisano de esta ciudad cuyo nombre era Johannes Gutenberg había inventado una máquina con caracteres metálicos para imprimir que conocemos ahora como imprenta. El primer libro que imprimieron fue la Biblia, se difundió su lectura y descubrieron las mentiras que ponía. Un fraile también alemán, Martín Lutero, presentó 95 reformas al libro en el año 1517 y rompió el negocio. La hinchada del Papa decía que si el negocio llevaba funcionando 1500 años mejor no tocarlo. Los protestones, que pasaron a llamarse protestantes, creyeron que era mejor reformar el negocio, no fuera a ser que el populacho se diera cuenta que todo era un cuento que servía a los más zánganos para vivir a cuenta de los que trabajaban, se revolvieran y les cortaran el pescuezo a todos. Todas las religiones han sido causa de guerras en la historia del mundo; los partidarios de Lutero o protestantes y los partidarios del Papa como conformistas no fueron menos y hubo guerras por la religión en Europa hasta hace poco. Hasta España se arruinó en alguna de ellas y los duques de Alba cobran la PAC gracias a las mismas. Si no hubieran inventado la imprenta, no habrían leído la Biblia tanta gente y probablemente no hubiera habido guerras. El primer resultado del invento nos salió a los pobres rana, como los que designaba para ostentar cargos Esperanza Aguirre. La fabricación, la difusión y el estudio de los libros habían comenzado y no ha parado. Hubo libros buenos, don Miguel de Cervantes Saavedra escribió El Ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha para aumentar la gloria del ingenio humano y el escocés Adam Smith escribió, la riqueza de las naciones, que ha servido de biblia al capitalismo para llevar a efecto sus teorías con las que vamos hacia la desaparición del mundo si se cumplen los pronósticos de los que saben del asunto. El capitalismo, la forma de producción masiva estaba inventada con las teorías de Smith; faltaban consumidores capaces de consumir todo lo que el capitalismo fuera capaz de fabricar y aquel momento no los había. El ingenio desarrollado con la lectura sirvió para potabilizar el agua, crearon el alcantarillado de las ciudades, la producción de alimentos y su conservación e inventaron la electricidad, la máquina de vapor, el motor de explosión, que funcionan con petróleo que devuelven a la atmósfera convertido en humo por el tubo de escape. Sigamos avanzando. Consulté de nuevo a la casa de la sabiduría para preguntarle cuanto personal había por aquel año de 1440 y me dice que 400 millones. Para que me ayude en la explicación en la siguiente tabla pongo en números la evolución de la especie desde el inicio del mundo hasta hoy. AÑO HISTORICO AÑO VATICANO MILLONES 249416 1440 400 249776 1800 1000 + 600 249876 1900 1600 + 600 249926 1949 2500 + 900 250000 2024 8000 + 5500 En el año 249416 de la creación del mundo, o 1440 del calendario vaticano había en el planeta 400 millones de habitantes. 360 años después la especie había aumentado has los 1000 millones. En el año 249925 de la creación del mundo o 1949 del calendario vaticano cuando nací yo había 2500 millones y hoy, solo 75 años después somos ya 8100 millones Como ves querida lectora, o lector, en solo los 584 años transcurridos desde que inventaron la imprenta, estudiando libros, haciendo progresar las ciencias que es una barbaridad, la especie ha aumentado 7600 millones y ya somos más de 8.000, dicen los que han estudiado que para el final de este siglo llegarán, porque yo no pienso estar aquí, a los 11.000 millones. Disfrutamos mucho de los avances, pero no podemos dejar sin considerar los problemas. Uno de ellos es la superpoblación. El concilio vaticano II hace sesenta años ya advirtió del aumento excesivo de los habitantes del planeta y el economista y escritor don José Luis san Pedro en uno de sus libros en los años ochenta también insistió sobre lo mismo. Al camino hacia la destrucción asegurada que hemos conseguido a tanto estudiar, le llamamos “progreso”. ¿De verdad será progreso? .Estas cifras de crecimiento descontrolado de individuos consumiendo desmesuradamente ¿las aguantará el planeta? Entre el derecho al beneficio de los fabricantes de plástico y la contaminación del agua del mar, la ciencia del capitalismo de Adam Smith ha preferido el beneficio. Entre la contaminación de la atmósfera, o el beneficio del capitalismo petrolero, el capitalismo ha preferido el beneficio Tantos libros han estudiado y tanto han avanzado las ciencias que hemos conseguido una cosa que se llama calentamiento global generado por el humo que echan los artilugios del progreso. Viajar a 120 kph, trasladarnos de un extremo a otro del planeta en medio día o que los zapatos que calza un paisano de América los haya fabricado un chino en Pekín genera mucho humo. El progreso echa mucho humo, tanto, que ha provocado lo que conocemos como cambio climático. Este cambio a su vez genera la sequía de las zonas tropicales del planeta. España no se librará de esas sequias, pronostican las agencias para el medio ambiente de la ONU que al final de este siglo XXI el desierto del Sahara llegará a Astorga y Zaragoza; no deben de andar muy equivocados los que hacen este pronóstico, en Cataluña y Andalucía ya han declarado el grado tres de emergencia por sequía, los embalses de esas regiones ya están vacios. Al calentamiento global no podemos enfrentarnos abanicándonos más o tomándonos unas cañitas de cerveza; global quiere decir que el agua de los mares está más caliente y que con los 1.3 º de calentamiento que ya hemos alcanzado el casquete polar o Polo Norte se está deshelando y esto son cosas serias. España es el país más cercano por el norte a los desiertos africanos. A los habitantes de esos desiertos que huyen de la sequía y la miseria los tenemos que recibir a todos porque nuestros supersolidarios propagandistas del sistema dicen que tienen derecho a venir a los países ricos a buscarse una forma de vivir mejor. Yo propongo a los bondadosos de todas las ONG que no se olviden del 26 % de españoles que ya están bajo el umbral de la pobreza. La riqueza que haya que repartir tenemos que dársela primero a los 12.000.000 de españoles que ya están en la miseria. El 31 % de los jóvenes españoles están en riesgo de pobreza. 1, 4 millones de ellos con educación superior también lo están. El que quiera ilustrarse sobre la pobreza en España, en internet hay mucha información. No necesitamos más pobres, tenemos muchos aquí. Si los jóvenes españoles no ganan para alquilar ni para comprar una casa, ¿cómo vamos a alojar a los millones de actuales y futuros inmigrantes? Los pobres y los medio pobres que hay ahora en el mundo son más que los habitantes que había en él cuando yo nací El más atrás citado calentamiento global también está ocasionando el calentamiento del agua del mar. Este calentamiento provoca que el agua superficial tenga menos sal, se evapore más y se mueva más lentamente. El clima de nuestra península ibérica lo generan las corrientes marinas que vienen de las costas del continente americano. Paciente lector, o lectora, si quien nos trae la humedad y la temperatura a nuestra península ibérica camina más despacio, estaremos más calientes y más secos . Cuando tengamos aquí a veinte, treinta o cuarenta millones de gentes del Sur global que huyen de la sed y del hambre, la solidaridad y el humanismo izquierderos se nos acaban en cuatro días. No está resuelto en el seno de nuestra sociedad el asunto de los que para algunos son refugiados y para otros ocupantes. La inmigración, provocada por el calentamiento global es un problema con un futuro incierto. No tengo una opinión firme sobre ello, tengo muchas dudas. No creo el argumento de la falta de mano de obra cuando tenemos 3.000.000 de parados y otros diez de medio parados. Tener un contrato por horas es ser un parado por horas. La inmigración favorece el empleo desregulado; esos inmigrantes vienen dispuestos a aceptar lo que le den sin preguntar si algún derecho les acoge. Si les ofrecen un mísero salario y un colchón junto a un grifo ya tienen más de la mitad de lo que soñó en su viaje hacia el paraíso. Ese inmigrante no querrá saber nada de convenios colectivos, ni de horarios laborales y esa vía será una por las que se irán desangrando las relaciones laborales para todos, aun más de lo que ya lo están, porque la mayoría vendrán a la economía sumergida, que lejos de disminuir aumentará. Si al obrero español que cobre el SMI le despiden porque un africano hace el trabajo por 300 € menos, el obrero español tiene motivos para enfadarse. Pudiera pensar el despedido obrero español, que los bondadosos de las ONG a quien de verdad benefician es a la patronal, que le han proporcionado mano de obra más barata y más sumisa. Los propagandistas económicos del régimen dicen que necesitamos que varios millones de inmigrantes jóvenes se incorporen a nuestro sistema laboral y productivo porque será lo que de sostenibilidad a nuestro sistema de pensiones, ¿nuestro inútil empresariado va a generar esos millones de empleos? A los árabes no podemos ponerlos a hacer chorizos porque todo lo relacionado con el cerdo se lo prohíbe su religión. Los sectores cárnico y agrícola se lo quedarán los chinos que carecen de escrúpulos. El único sector al que no le afectará la invasión inmigratoria será la administración pública, sector sueldazos, por eso la derechona su único proyecto político es el que ha sido siempre, ponerse a refugio del sueldo público. La hinchada de la Plaza de Oriente española no quiere la inmigración para competir y compartir con ella su riqueza, sino para explotarla y para que le facilite la explotación de los nativos entrando en competencia directa con la mano de obra autóctona. Si no tenemos viviendas para los jóvenes españoles ¿Dónde acogemos a los inmigrantes? Como a la juventud española no le gusta el oficio de monja o fraile, los conventos y seminarios del imperio vaticano se quedan vacíos, pues los llenarán de inmigrantes a los que les pagaremos la pensión entre todos a los dueños de la posada. El imperio holgazán que ahora disfruta y se enriquece con los negocios de la educción, la dependencia, la enseñanza y mil mamandurrias más, la inmigración puede ser un negocio más. ¿A alguien se le ha ocurrido pensar que un país al que por la frontera del Norte emigran los titulados universitarios y por la del Sur inmigran analfabetos hambrientos la ruina está asegurada? Te pudiera parecer querido lector, o lectora, que me estoy desviando del problema, no lo creas, no se te olvide que el humo lo echamos con los artilugios que han inventado a tanto leer libros. El calentamiento genera las migraciones de las zonas secas hacia las que hay agua. Más atrás ponía que las religiones siempre han sido causa de guerras. No se nos olvide que los inmigrantes son mayoritariamente musulmanes cuya máxima ley es la Sharia. Que recuerden los mahometanos que vienen, que de estas tierras ya los echaron dos veces, una unos reyes que eran católicos y otra vez otro rey también católico que se llamaba Felipe III. La secta del Cristo que tenemos aquí está en paz desde no hace mucho tiempo porque han logrado instalarse en las entrañas del negocio de la patria para robar a su capricho sin que nadie se atreva a decir ni pio. Ni los podemos elegir ni los podemos echar. Guando tengamos aquí quince o veinte millones de seguidores de Alá y quieran participar del negocio ¿Volveremos a las guerras? Las religiones han sido la causa que las libertades y la organización social no avanzaran al mismo ritmo en los últimos siglos en los países de Oriente que de Occidente. . Podemos comprender que las gentes huyan del hambre y de la guerra, pero no podemos comprender que si su religión y sus costumbres fueron causa de su miseria y de sus guerras, quieran venir a imponernos ni su religión ni sus costumbres. ¿Tenemos que ser nosotros los que nos adaptemos a sus costumbres y creencias religiosas, causantes de sus guerras, o ellos a las nuestras? ¿Nadie ha pensado que los que ahora vienen como refugiados políticos o emigrantes, un día quizá tomen lo que consideren por la fuerza? Hay que decirle que la religión se queda en la patera, que España es un país democrático, de momento, que aquí las leyes son civiles, que se las hacen en el parlamento los que los ciudadanos elegimos. En España no hay ningún dios que dicte ninguna ley. A tanto leer libros hemos llegado al progreso y con tanto progreso vamos hacia la desaparición de la especie

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