Felicitación de Navidad.

Felicitación de Navidad. Es tradición felicitar a familiares y amigos por éstas fechas, cuando un año acaba y otro empieza. Los creyentes en la religión católica celebran el nacimiento del personaje que representa a su Dios. Los libros que sobre el personaje hablan no dicen que naciera el 25 de diciembre. La empresa que explota el negocio de las creencias, (Iglesia Católica, con sede en el centro de la ciudad italiana de Roma, donde tiene su propio estado), ha instaurado éstas fechas hace siglos como válidas para que sus creyentes mantengan viva su ideología basada en hechos inciertos, por eso lo llaman fe, (que significa creer lo que no vemos). El desarrollo del capitalismo tal como lo conocemos, en lo que a épocas de consumo se refiere, ha hecho coincidir éstas conmemoraciones con las últimas vacaciones del año. Los ciudadanos que a estas alturas, posteriores a la reforma laboral, aún tengan derecho a vacaciones y dinero para gastar en ellas, casi podríamos considerarlos como una élite. Si observamos con detenimiento el calendario, al Jesucristo, del cual celebramos ahora su nacimiento, lo debió criar algún ideólogo del capitalismo. Para celebrar su nacimiento nos dan una paga extra (a algunos) y unos días para gastarla. Tres meses después, cuando hemos recuperado un poco nuestra economía, nos montan otro espectáculo festivo para matar al referido Jesucristo (lo que llaman Semana Santa), considero gran hipocresía llamar Santa a una fecha donde conmemoran la muerte de un hombre en una cruz. Los libros que de ello hablan, (llamados Evangelios) dicen que el personaje se fue a las arenas del desierto a orar y que allí fue tentado por el diablo; ahora a los creyentes y no creyentes nos inducen a viajar a las arenas de la costa para ser tentados por las cervezas, los espetos de sardinas y diablas en top-les. Cuatro meses después regresamos a la fecha de partida y volvemos a celebrar de nuevo el nacimiento, no sin tener entre medias en cada ciudad o pueblo, por pequeño que sea, la conmemoración de infinidad de vírgenes y santos. No dicen los escritos si lo santos solo eran santos, o también eran vírgenes y si no eran vírgenes, como habían dejado de serlo. El autor de éste escrito, respetuoso con las ideas y creencias de cada cual y para no salirse de las tradiciones propias de estas fechas, desea a todas las personas que tengan a bien leerlo, en primer lugar salud, que es el mayor bien que poseemos y que no necesitemos ir al médico. Los que explotan el negocio del Cristo que dicen que va a nacer también tienen negocios sanitarios. Este Jesucristo de mayor se hizo curandero o médico, pero de los buenos, hasta resucitaba muertos, hacía oír a sordos, ver a ciegos, correr a los tullidos. Los que siguen en el negocio religioso-sanitario que el citado Jesucristo montó dieron continuidad a la iniciativa y hoy poseen cantidad de hospitales donde muertos no resucitan pero dinero sí que ganan. En los escaparates ponen letreros deseando paz y felicidad. Yo deseo paz a todos, menos a los pobres, que lo que tienen que hacer es ponerse en guerra contra los ricos, igual que estos lo están contra los pobres; porque los ricos nunca están en paz, siempre están en guerra contra los pobres, sino no serían ricos, pero los pobres si estamos en paz, por eso siempre somos derrotados. Por tanto, en lugar de desear paz a los pobres, les invito a abandonarla y que se pongan a luchar en defensa de sus intereses y de sus derechos. La próxima batalla la tendremos en mayo y siempre que haya elecciones, cada uno de nosotros tenemos un arma en la mano que se llama voto. Pongámonos en guerra con él en la mano y echemos del campo de batalla a esta cofradía de ladrones que está desangrando a España desde hace siglos. En estos renglones que me sobran escribiré algo sobre algunos pasajes del libro de la religión. Empieza refiriéndose a la creación del mundo. Había un Dios que estaba solo y para tener algo alrededor se puso a crear las cosas que componen todo lo que rodea nuestra existencia y empezó por la luz. A primera vista parece una buena decisión, si estaba a oscuras lo lógico es hacer algo para ver a trabajar. La luz la hizo el primer día, pero seguimos leyendo el libro y resulta que el sol, la luna y las estrellas lo hizo el cuarto. Aquí ya noto un fallo porque si hubiera creado el sol el primer día se hubiera ahorrado lo de la luz a no ser que los jesuitas de entonces ya gobernaran lo de Iberdrola y empezaran por asegurarse el pelotazo del suministro de energía. Hay en ese libro que narra la creación del mundo un pasaje muy ingenioso en el que explica como el Dios del que hablamos creó al hombre, hizo una estatua de barro, y con un soplido le dio la vida. Dejó al fulano por allí solo y abandonado, hecho un Adán y pensó; a éste le tengo que poner una gachí al lado para que no se aburra y tenga quien le lleve la contraria. Como sabía hacer milagros, lo durmió, le sacó una costilla y añadiéndole células madre comenzó a crecer y se convirtió en una pájara de toma pan y moja, la iba a ver puesto ave, por lo de pájara, pero ella por llevar la contraria a Adán, lo cual es propio de sus estirpe, dijo que quería llamarse al revés, Eva y por no discutir Adán cedió y dijo: llámate como te dé la gana, pero me tienes que dejar que te rasque por todos los rincones. En uno de los rincones había un agujero, tanto ahínco puso el Adán en explorarlo que con el tiempo empezaron a salir primero un Cainito, luego un Abel, creo que un Henoc también; lo que no pone el libro es si esta Eva tuvo hijas ni como solucionaron lo de hacer niños. Con los principios morales y filosóficos que contienen las escrituras de ese libro, los que se adueñaron de sus enseñanzas, han conformado nuestras costumbres, nuestros principios morales y nuestras leyes. Hasta algunas acciones de la vida actual las podemos comparar con aquello de la costilla. Si entonces el Adán citado compartió una costilla para dar la vida a la Eva, ahora al obrero de la FASA también le pusieron al lado otra Eva o Mariví, pero no para que le rascara los agujeros, sino para que compartieran el jornal y así el Moisés actual tiene dos esclavos por el precio de uno. A lo largo del libro hay multitud de pasajes llenos de violencia, traiciones y toda clase de canalladas. Los que explotan el negocio de la religión por aquí se centran más en las aventuras y leyendas del tal Jesucristo. La madre de éste Jesucristo quedó preñada sin que el marido tuviera nada que ver. Eso ha pasado desde que el mundo es mundo, mientras los maridos se iban a la guerra o a la emigración los niños los hacía el cura o el butanero. Cuando fue mayor curó enfermos, devolvió la vista a los ciegos, resucitó muertos, montó el principio de un sistema sanitario como el curandero de Trabazos en su tiempo. Ahora los que gobiernan la multinacional de la religión siguen dedicándose al negocio sanitario. Convirtió el agua en vino, pasado el tiempo la ciencia química ha descubierto la fórmula de hacerlo. Dio de comer a 5.000 personas con cinco panes y dos peces, panes parecen pocos, pero si los peces eran ballenas no me extraña que sobrara para más días. Hacer esas cosas en aquellos tiempos y andar diciendo que el rey era Él hizo que los que mandaban entonces, los romanos, lo llevaran a la justicia. Toda esta historia merece la pena leerla porque hay muchos pasajes incomprensibles al razonamiento. Al Jesucristo acabaron clavándolo en una cruz con un ladrón a cada lado. Cuatro de sus colegas, Mateo, Marcos, Lucas y Juan escribieron las andanzas de su jefe de aventuras, Jesucristo, en unos textos que se llaman evangelios. Según Lucas, Jesucristo desde la cruz se dirigió al ladrón que estaba a su derecha y le dijo “mañana nos veremos en el paraíso” al de la izquierda no le dijo nada; por eso, pienso yo, que toda esta mugre de pícaros, beatos, obispos y ladrones de todo pelaje se dediquen al saqueo de los bienes de los demás pensando que el Jesucristo les espera en el paraíso como al ladrón de la derecha. Diría que a los cristianos lo que más le gusta es pecar. Esos Evangelios que cito en el párrafo anterior son los principios por los que tiene que regir su moral el que se considere un verdadero creyente. ¿Observas tú, paciente lectora, o lector, que los cristianos que tú y yo conocemos como Pablo Casado, Abascal, Ayuso, Aznar, condesa consorte de Murillo, Rouco Varela o Rajoy sean ejemplo de fe Cristiana? España es históricamente un país escaso de lecturas, terreno propicio para propagar esoterismos y hacer colosales negocios los propagadores de toda clase de fantasías sobre la vida y la muerte.

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